Vuelve Gal Mekel. Magnífica noticia para el Unicaja y para Fotis Katsikaris, que suma un nuevo jugador a su rotación. El base israelí se entrenará con el resto de sus compañeros mañana (hoy es jornada de descanso) y podría vestirse de corto de nuevo el sábado de la próxima semana, cuando el Herbalife Gran Canaria visite el Martín Carpena en una nueva jornada liguera. Incluso el martes, en el intrascendente partido con el que el Unicaja cerrará su participación europea en el Top 16 de la Eurocup contra el AS Monaco, podría sentarse ya en el banquillo, aunque eso parece más complicado con solo un par de sesiones de trabajo con el equipo.

Mekel ve la luz al final del túnel, tras una temporada complicadísima con las lesiones y que tuvo el remate el pasado mes de enero de pasar un coronavirus que se complicó en exceso, dejándole secuelas pulmonares que incluso llegaron a temer por aumentar su baja por toda la temporada, algo que afortunadamente no ha ocurrido.

El calvario del base internacional israelí arrancó en el entrenamiento previo al partido liguero que se jugó en Valencia, el 11 de octubre. Mekel se rompió el adductor de la pierna izquierda y su tiempo de baja se catalogó en un mes. Cuando estaba a punto de reaparecer, el 11 de noviembre, recayó de su lesión, provocando que volviese a ser baja tres semanas más, hasta su reaparición el 6 de diciembre, en el partido liguero frente al UCAM de Murcia.

Mekel volvió fuerte. Ante el UCAM, firmó 10 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias, en 23 minutos. Pero la alegría duró poco porque en el siguiente partido, a los 56 segundos del primer cuarto, un manotazo fortuito de un jugador del Germani Brescia provocó una rotura en el dedo del base israelí, que le obligó a pasar por el quirófano días después. El club habló de una baja de un par de meses, por lo que todas las miras se pusieron entonces en la Copa del Rey de Madrid, para intentar que Mekel pudiera jugar la cita del k.o en el WiZink Center.

Pero en pleno proceso de recuperación de la operación de su dedo, llegó la peor de las noticias. El jugador dio positivo por coronavirus el 31 de diciembre. La enfermedad se cebó en Mekel de una manera virulenta. Unas semanas después, el Unicaja anunció que el israelí sufría efectos importantes derivados del virus, en concreto un tromboembolismo pulmonar que le mantendría apartado de las pistas, como poco, hasta final de abril. Un varapalo tremendo para el jugador y también para el equipo.

Sin embargo, la evolución estas últimas semanas de la dolencia de Mekel ha sido muy favorable. El jugador ha ido aumentando progresivamente la exigencia física en su trabajo diario al margen del resto del equipo en Los Guindos o en el Martín Carpena. Bajo la atenta supervisión de los médicos y de los fisios, el base hebreo ha ido ganándole tiempo a los plazos marcados de su recuperación y se puede decir que está ya listo para volver.

Fotis Katsikaris lo espera como agua de mayo. En el programa Zona Verde de 101TV fue contundente hace un par de semanas al hablar sobre la recuperación de Mekel. «Está entrenándose todos los días sin contacto y pronto puede incorporarse con el equipo. Es un base que me gusta», señaló el técnico griego.

«Me siento realmente mal, triste y decepcionado por no haber podido ayudar al equipo, especialmente en este último periodo duro que hemos pasado. Lo más importante es que me siento mejor, y poco a poco empiezo a sentirme yo mismo y deseando volver a las canchas», decía el propio base antes de la Copa de Madrid.

El tiempo de espera, por fin, parece que ha terminado. Mekel está de vuelta. Bienvenido.