El juego interior del Unicaja ha sido uno de los puntos débiles del equipo en la presente temporada. Desde el comienzo de curso, incluso antes durante el verano, la composición de la plantilla verde dejaba muchas dudas, y una vez entrados en materia quedó patente que la pintura del conjunto que dirigía Luis Casimiro y ahora lo hace Fotis Katsikaris tenía serias carencias. De cara a la próxima campaña habrá movimientos en este apartado, y será de vital importancia que la dirección deportiva de Los Guindos acierte con las operaciones de entrada y salida.

Uno de los nombres que está apuntado en la agenda de Manolo Rubia es el de Jasiel Rivero. El jugador del Hereda San Pablo Burgos está cuajando una gran temporada y es una de las serias amenazas para el Unicaja de cara al partido de este sábado en el Martín Carpena. El cubano, de 2.06 de altura y 27 años, es uno de los hombres fuertes de los de Joan Peñarroya, equipo ahora mismo lastrado por varios casos de coronavirus. Rivero promedia en lo que va de temporada en la Liga Endesa 22:05 minutos, 11,6 puntos, 5,6 rebotes y 13,8 de valoración, con buenos porcentajes en el tiro: 63,6 en lanzamientos de 2 y 67,8 en el tiro libre.

La situación de Rivero de cara a la próxima temporada es toda una incógnita. El pívot termina contrato con el conjunto burgalés y a buen seguro tendrá varios pretendientes para hacerse con sus servicios. El jugador cubano ya comentó en su día que una de sus ilusiones es jugar en la NBA y ya hace un año se habló del interés de Dallas Mavericks por incorporarle. Es posible que si en este 2021 se pueden disputar las ligas de verano estadounidenses, Rivero acuda y busque que algún equipo norteamericano se intereses por él.

El Unicaja estará muy atento este verano al mercado de pívots. Tras la marcha de Gerun, el club malagueño cuenta en sus filas con tres «centers»: Malcolm Thomas, Rubén Guerrero y Yannick Nzosa. El estadounidense, el último en llegar tras la marcha del ucraniano, termina su vinculación al final de la presente temporada, Guerrero ha generado dudas tras su papel en la segunda temporada en el equipo y el canterano Nzosa parece el único que tiene garantizado poder estar en las filas verdes la próxima temporada. Con este panorama, queda claro que habrá movimientos en la pintura, y Jasiel Rivero está en la lista.