Liga Endesa/Jornada 28

El Unicaja repite los errores del pasado (93-101)

Merecida e inoportuna derrota de los verdes, que dejaron escapar una renta a favor de +14, que encajaron 101 puntos y que perdieron con contundencia la lucha por el rebote, los mismos problemas que lastraron al equipo en la etapa anterior a la llegada de Fotis Katsikaris

Derrota del Unicaja 93-101 contra el San Pablo Burgos.

Derrota del Unicaja 93-101 contra el San Pablo Burgos. / ACBPhoto

Emilio Fernández

Emilio Fernández

El Unicaja de buena parte de la temporada, ese que iba en los partidos de más a menos, que sufría en la pintura contra cualquier pívot rival y que encajaba noventa y tantos puntos con una facilidad pasmosa reapareció este sábado en el Martín Carpena ante el San Pablo Burgos para sufrir una dolorosa derrota que ¡cuidadín, cuidadín!...

Con 9 jornadas por delante hasta el corte de la lucha por el título, las cuentas salen todavía, pero cada día el margen es más pequeño. El paso atrás es inesperado en un día en el que el equipo dominó con comodidad en la primera parte, pero se atascó contra una zona del rival en el segundo tiempo que fue el principio del fin para los de Katsikaris.

Ante el San Pablo Burgos se vio a un Unicaja demasiado parecido al de hace dos o tres meses. No se pueden recibir 101 puntos. No hay excusa posible. Ni el mejor equipo de Europa te puede hacer tanto daño. Este Unicaja tiene mucho fino estilista al que le gusta tirar y salir en las fotos, pero que a la hora de defender... que lo haga otro. Hay mucho francotirador y pocos obreros. Las carencias en campo propio son muy evidentes y aunque con la llegada de Katsikaris parecía que mejoraba un poco el balance atrás, esta vez la mala defensa fue clave para la derrota.

Jaime Fernández bota el balón.

Jaime Fernández bota el balón. / ACBPhoto

Es curioso que el San Pablo Burgos, que llegaba muy mermado físicamente por la plaga de Covid que ha atacado con fuerza a su plantilla y que incluso se dejó en casa a dos "titularísimos", como Cook y Salvó, fuera el que más intensidad, ganas y corazón puso en la pista durante los 40 minutos. Parecía, viendo el último cuarto, que los que salían de la enfermedad eran los de verde y los sanos los de blanco.

Tampoco hubo un buen día en el rebote. Malcolm Thomas jugó su peor partido desde que viste la casaca cajista. Tadas las cosas buenas que le había dado al equipo, no aparecieron esta vez. Sin sus puntos y, sobre todo, sin su trabajo debajo de los aros, el equipo fue incapaz de sujetar a Jasiel Rivero (normal que el cubano esté en la lista de futuribles del Unicaja porque es buenísimo) y a Sakho. Los dos interiores del Burgos hicieron muchísimo daño y fueron otra de las claves para la derrota final.

Katsikaris dejó en la grada a Carlos Suárez. Fue el descarte. El "capi" está saliendo de su último percance muscular y el técnico griego prefirió no forzar con el madrileño a la espera de que en estas dos próximas semanas (el Unicaja descansa la próxima jornada) termine de ponerse a punto para volver en plenitud física y con todas las garantías.

Los dos equipos empezaron el partido muy acertados en ataque. Sobre todo un Unicaja que metió todo lo que tiró de 3 en los primeros 10 minutos. Seis triples intentados, seis triples convertidos. Atrás el equipo verde empezó ya a sufrir en defensa, pero el buen día ofensivo le permitió mandar en el marcador y cerrar el primer cuarto con un +6, 30-24.

Mal partido del Unicaja contra el San Pablo Burgos.

Mal partido del Unicaja contra el San Pablo Burgos. / ACBPhoto

Mekel dio una lección en la dirección del equipo en el segundo cuarto. El Unicaja movió muy bien el balón y siguió acertando en sus tiros exteriores. La diferencia subió hasta el +10, 51-41, con 3 minutos por jugarse todavía del primer tiempo. Solo los puntos en la pintura de Sakho y del cubano Rivero impidieron que la diferencia al descanso fuera todavía mayor. Después de un +14, el partido se fue al intermedio con 57-45 y una muy buena impresión de los de Katsikaris, sobre todo de medio campo hacia delante.

Pero ya nada volvió a ser igual. El Unicaja regresó desconocido de los 10 minutitos de asueto. El Burgos se plantó en una defensa zonal que cortocircuitó el aseado ataque verde de los primeros 20 minutos. Los castellanos tuvieron paciencia y se pusieron a 4, 60-56, a 5:12 del final del tercer acto. La dinámica no cambió con las rotaciones de unos y otros y el San Pablo Burgos equilibró el marcador a 3 minutos justos para el final del tercer acto, 65-65. Partido nuevo en el Carpena, pero solo con 13 minutos ya por delante. Alberto y un 3+1 de Abromaitis acudieron al rescate de un Unicaja que se fue de 6, 76-70, a falta de los 10 últimos minutos.

Pero lo peor estaba por llegar. Un parcial de 0-10 puso contra las cuerdas al Unicaja, 76-80, dentro de los 6 últimos minutos de partido. A los verdes les faltó paciencia a la hora de la verdad. Se olvidaron de circular el balón y buscaron más el uno contra uno que el juego colectivo. Sakho puso el 81-87 a 3:43 del final. McFadden fue una tortura en el perímetro. Sus triples acabaron por dinamitar cualquier opción de remontada. El 93-101 final es tan triste como merecido.

Toca ahora hacer examen de conciencia y mejorar. La Liga reserva el próximo fin de semana a los verdes su jornada de descanso de la segunda vuelta. Un parón en un momento en el que parece que hace más falta jugar que descansar. En fin, punto y seguido hasta el sábado 10 de abril a las 20:45 horas. Ese día y a esa hora llegará al Martín Carpena el MoraBanc Andorra, un rival directo en la lucha por la octava plaza. Será un partido con muchísimo en juego.