Mala suerte para el Unicaja y para el capitán cajista. Carlos Suárez sufrió en el entrenamiento de ayer una rotura de fibras en el gemelo de su pierna derecha que le tendrá de baja entre 6 y 8 semanas. El ala-pívot madrileño, que es el jugador más valorado de la historia del club, era una de las apuestas de Fotis Katsikaris para este final de temporada, por su experiencia y por lo que aporta dentro y fuera de la pista, pero lamentablemente su ayuda en la cancha será imposible. Y es que esta nueva lesión le deja fuera de combate casi seguro por lo que resta de temporada.

La Fase Regular acaba el 15/16 de mayo y el play off arrancará en poco más de un mes, por lo que Suárez no tendrá tiempo material de volver antes de que acabe la temporada. Es la cuarta lesión muscular este curso para el «capi» cajista, que iba a reaparecer precisamente mañana ante el RETAbel Bilbao, tras recuperarse de la anterior lesión, producida el pasado mes de febrero. Para club y jugador, que incluso viajó a Madrid para buscar otras opiniones semanas atrás, es un duro golpe esta nueva lesión porque evidencia que sigue sin encontrarse la causa de un problema que ha sido continuo esta campaña 2020/2021 en la que Suárez solo ha disputado 22 partidos (12 de Liga Endesa, 9 de Eurocup y el de cuartos de final de la Copa del Rey contra el Barça en Madrid). La verdad es que los problemas físicos de Suárez se han agudizado en las tres últimas temporadas. La pasada campaña solo se perdió 6 partidos, pero la anterior 2018/2019 disputó 37 de 57, dejándose 20 por el camino.

Contrastan estos datos con los 68 partidos consecutivos que jugó Suárez en la durísima temporada 2017/18, la última que el Unicaja participó en la Euroliga. Si nos vamos más atrás, se perdió un solo partido de los 61 de la 2016/17 y fue por una inoportuna gripe en el primer partido de semifinales de la Eurocup en Krasnodar. También jugó los 62 partidos de la 2015/16. Falló en 13 de los 68 de la 2014/15 y jugó los 65 de la 2013/14. En definitiva, que sólo se perdió 14 de los 310 partidos de sus primeros cinco años en Málaga, un 4.5%. Centrándonos en esta aciaga temporada, el calvario para el «capi» cajista arrancó ya en pretemporada. El 25 de agosto sufrió una rotura de fibras en la zona del gemelo de su pierna izquierda, una lesión que provocó que no arrancara con el equipo la presente temporada.

Después, el 22 de diciembre pasado, tras jugar ante el Fuenlabrada, padeció una rotura de fibras también en el gemelo de su pierna derecha, una recaída que le obligó otra vez a parar. En pleno proceso de recuperación, el 31 de diciembre, dio positivo por coronavirus. Le dio el tiempo justo para reaparecer antes de la Copa del Rey de Madrid 2020. Precisamente en la cita copera, ante el Barça, sufrió una rotura de fibras en el gemelo externo de su pierna derecha. Una lesión de la que se había recuperado, por lo que tenía previsto jugar este jueves ante el RETAbet Bilbao, algo que ya no será posible después de la nueva lesión sufrida en el entrenamiento de ayer en el Carpena. La baja de Suárez supone un contratiempo para el juego interior verde en este esprint final liguero, en el que el equipo de Los Guindos busca asegurarse una plaza en el play off por el título. Los pocos minutos que el capitán ha podido jugar este curso ha demostrado ser un jugador fundamental para darle equilibrio al juego interior verde.

Su experiencia, su actividad defensiva y sus galones en la pista son fundamentales siempre para el equipo, que ahora deberá buscar su objetivo sin el concurso del madrileño. De cara al partido liguero de mañana frente al Bilbao Basket, son dudas serias también Yannick Nzosa y Gal Mekel, que tampoco pudieron entrenar ayer, a causa de sus molestias físicas -el pívot congoleño en el adductor de la pierna derecha y el base israelí, en la rodilla derecha-. Ambos siguen trabajando en su recuperación al margen de sus compañeros. Entre hoy y mañana se evaluarán sus opciones de poder jugar contra el equipo vasco.