Un Unicaja con menos pegada que nunca, sin rebote, con lagunas atrás y con una imagen poco convincente y bastante mejorable cedió en Tenerife después de un partido en el que nunca se le vio con opciones serias de competirle la victoria a un rival muy superior, que ya empezó ganando 12-2 y que siempre tuvo controlada la situación a su antojo.

Sin Carlos Suárez sin Gal Mekel y sin Nzosa, el Unicaja lo tenía muy difícil en la "hamburguesa" de La Laguna, pero es que se quedó muy lejos, demasiado, del objetivo. La realidad a fecha de abril de 2021 es la que es: Este Lenovo Tenerife es un equipo que está un escalón por encima del Unicaja. El CB Canarias no sé si tiene más dinero que el Unicaja, pero lo que sí sé seguro es que lo tiene mejor aprovechado. Su plantilla está hecha con mucho más criterio, con jugadores importantes dentro, fuera y en la posición de base. Con tiradores, pero también con defensores. Con músculo, pero también con talento. Es un proyecto deportivo bastante sólido y equilibrado. Quizás por eso ellos son terceros en la tabla (o sea, los líderes de la Liga Endesa de los "mortales") y el Unicaja solo un aspirante a acabar la Fase Regular octavo o, en el mejor de los casos, séptimo.

La verdad es que el partido de La Laguna es uno de esos que tampoco penalizan en exceso si los pierdes. Es mucho peor la imagen ofrecida por el equipo que el daño deportivo de la derrota. Y es que para estar en el play off por el título hay citas pendientes con el Andorra, el Joventut o el Zaragoza que hay que ganar sí o sí. Asaltar La Laguna habría sido un subidón, desde luego, pero la "guerra" de los verdes está en otras batallas menores que esta de este finde frente a los de Txus Vidorreta.

El Unicaja fue un desastre. No salió casi nada. Brizuela tuvo una noche de perros (él tiene derecho a fallar algún día), Alberto tampoco brilló como otros partidos, Abromaitis no se estrenó en ataque, Waczynski pasó inadvertido el poco tiempo que jugó y lo de Deon Thompson pues fue más de lo mismo. El jugador mejor pagado de la plantilla metió su primera y única canasta cuando el partido ya agonizaba en el último cuarto. Su temporada está siendo un desastre y el equipo lo está notando. En junio cogerá la puerta y tanta paz lleve como deja porque...

El inicio del partido fue desalentador. Fitipaldo lideró a su equipo en una exhibición ofensiva que le dio rápidamente una cómoda ventaja a los chicharreros en el marcador. El 12-2 fue una declaración de intenciones de lo que se vio en el primer cuarto. Katsikaris movió el banquillo buscando un mayor equilibrio en el juego. Con Jaime Fernández en pista al menos hubo más acierto ofensivo, aunque el agujero atrás imposibilitó acercarse al llegar el minuto 10, 24-14.

Los de Los Guindos mejoraron en defensa en el segundo acto. Al menos, el rival tuvo muchos más problemas para anotar, pero el paso al frente atrás no se vio en ataque. El Unicaja, sin rebote (21-11 al intermedio), no pudo correr y tampoco tirar con buenos porcentajes. El marcador se movió en torno a la decena de ventaja para los locales, que al descanso ganaban 39-29. Poca dinamita ofensiva para un Unicaja acostumbrado a moverse en unos guarismos mucho más productivos en campo delantero.

El guión no cambió tras el paso por el vestuario. Al contrario, la situación fue a peor. Katsikaris pidió tiempo con el Tenerife 16 arriba, 50-34 y el partido amenazando ruina. Sin acierto y sin ideas, el rival lo tuvo muy fácil. Hasta 20 arriba se fue un Tenerife demasiado cómodo de principio a fin. El partido alcanzó el final del tercer cuarto con 59-45 y todo decidido.

El último cuarto tuvo poca historia. La diferencia se fue por encima de los 20 de renta para los locales y, con el partido roto, solo Bouteille fue capaz de contener un poco a los verdes en el marcador, hasta el 79-61 final.

Toca resetear y apurar los tiempos para ver si Mekel y Nzosa pueden volver antes del próximo partido. La próxima cita tendrá todo el morbo del mundo. El sábado que viene, el Unicaja recibe en el Carpena al Casademont Zaragoza de ¡¡¡Luis Casimiro!!!. El extécnico verde hasta hace tres meses es desde este sábado, el nuevo entrenador del equipo de Zaragoza. Será, sin duda, la imagen de la jornada ver otra vez a Casimiro en el Palacio, esta vez como visitante.