Después de 19 días sin competir, por diferentes motivos, el Unicaja afronta su segundo partido de Liga Endesa en cuatro días. Primero, porque le tocaba jornada de descanso, y luego por los casos de coronavirus en el MoraBanc Andorra que obligaron a suspender el choque, el caso es que tras casi tres semanas de parón competitivo los de Katsikaris ganaron el jueves al Estudiantes en el Martín Carpena y ahora tienen una prueba de muy alto nivel en la cancha del Lenovo Tenerife, tercer clasificado de la ACB.

Al conjunto verde le quedan ocho partidos por disputar, ocho encuentros en los que tendrá que defender la octava plaza que ahora mismo ocupa y, si las cosas funcionan, pelear con el Joventut por la séptima, que se le ha puesto a tiro y con un enfrentamiento directo todavía por jugar frente a la Penya (1 de mayo). Pero lo más importante, sin duda, es que los de atrás no puedan alcanzar al cuadro verde y se clasifique en este tramo final para el play off, ya sea como séptimo o como octavo.

Ningún partido será fácil en este sprint final, ya se comprobó el jueves frente al Estudiantes, pero no cabe duda que este que debe afrontar hoy en el Santiago Martín de Tenerife es uno de los más complicados que le queda por jugar, junto a la visita a Vitoria y al encuentro en el Martín Carpena frente al Real Madrid en la última jornada de la Fase Regular.

El Tenerife de Txus Vidorreta están completando una campaña espectacular y se ha convertido en el único equipo que se ha podido colar entre los de Euroliga en la parte alta de la tabla. Los aurinegros son terceros con 23 victorias y solo seis derrotas, tienen ya garantizada su presencia en las eliminatorias por el título y ahora ya solo le queda intentar terminar lo más alto posible para tener el factor cancha en el mayor número de eliminatorias finales.

El Unicaja, por su parte, se juega la vida. Cada victoria será importante para alcanzar el objetivo del play off, y cuanto antes se consiga, mucho mejor. Katsikaris tiene tres bajas capitales para el encuentro en la isla. Por un lado, Carlos Suárez ya tiene casi imposible volver a jugar esta temporada. El ala-pívot madrileño, cuando ya estaba listo para reaparecer, sufrió una rotura de fibras en el gemelo de su pierna derecha durante un entrenamiento que le tendrá apartado entre seis y ocho semanas. Y a la ausencia del capitán hay que unir las de Gal Mekel y Yannick Nzosa, que se han quedado en la Costa del Sol con problemas físicos. Pablo Sánchez y Pablo Tamba han viajado en su lugar.

Viejos conocidos

El equipo malagueño volverá a verse las caras con tres jugadores que hasta hace solo dos temporadas jugaron en las filas verdes. Dos de ellos, Sasu Salin y Gio Shermadini, podrán estar en la cita, pero Dani Díez será baja por lesión. El pívot georgiano es uno de los jugadores más destacados del cuadro aurinegro, y no pondrá las cosas nada fáciles de la mano de otros puntales como Marcelinho Huertas o Aaron Doornekamp.

Asaltar el feudo tinerfeño no será un reto fácil para los de Katsikaris, sin embargo, el conjunto de Los Guindos ya ha vencido en este escenario en las últimas dos temporadas. Los enfrentamientos entre malagueños e insulares se han caracterizado en los últimos tiempos por triunfos visitantes. En la 2018-19, el Unicaja de Luis Casimiro -recientemente fichado por el Casademont Zaragoza- se impuso en La Laguna por 85-92, y ya el curso pasado volvió a llevarse el triunfo por 70-83. En el Martín Carpena, por contra, fue el Tenerife el que ha vencido en las últimas tres temporadas, incluyendo la presente. Este curso ganó por 79-86, la pasada campaña lo hizo por 80-88 y en la 2018/19 asaltó el Palacio de los Deportes por un contundente 61-78. Pues que siga la racha de victorias visitantes.