No hay fecha todavía para que la Euroliga dé oficialmente luz verde al nuevo sistema de competición que ha ideado para la Eurocup y del que se conocieron la semana pasada sus líneas directrices. Algunas fuentes apuntan que podría ser en los días previos o durante la próxima Final Four de Colonia, prevista entre el 28 y el 30 del próximo mes de mayo. Lo que sí es seguro es que el Unicaja será uno de los equipos europeos que liderará este nuevo proyecto, con una Licencia de tres años que permitirá a los verdes jugar la segunda competición europea y aspirar cada año, hasta 2024, a una de las dos plazas que la Eurocup pondrá en juego para jugar la Euroliga de la temporada siguiente.

Aunque no se ha especificado el nombre de los 16 equipos que tendrán el privilegio de contar con una licencia trianual en esta novedosa Eurocup a partir de la próxima temporada, La Opinión de Málaga ya informó el pasado viernes que una de ellas será para el Unicaja.

La verdad es que la Euroliga demuestra con su decisión una confianza ciega en el proyecto presente y futuro del club de Los Guindos, que no pasa por su mejor momento deportivo después de su peor temporada europea en los últimos 20 años, eliminado en la segunda fase, y que tampoco tiene un futuro demasiado claro en lo económico, aunque se espera que en próximas fechas Fundación y Unicaja Banco se reúnan para mantener su apuesta económica por el club.

La decisión de la Euroliga de que el Unicaja sea uno de sus principales reclamos en su nueva Eurocup se entiende al ser el club español con mejor trayectoria continental de toda la Liga Endesa, sin contar a Barça, Real Madrid y Baskonia, los tres equipos con Licencia A en la máxima competición del baloncesto del Viejo Continente. Y es que ningún otro club de la ACB ha jugado 16 de las últimas 20 ediciones de la Euroliga, incluyendo una Final Four en 2007. Ni siquiera el Valencia Basket (que también tendrá Licencia de tres años en la nueva Eurocup) se puede comparar en historial continental con el equipo verde que, por cierto, la 2017/2018, en su última participación en la Euroliga, también fue noveno y se quedó a un solo puesto de jugar el play off de cuartos de final, igual que le ha pasado este curso al equipo valenciano.

No hay duda de que el proyecto taronja de presente y de futuro, incluido ese megapabellón que están construyendo en la capital del Turia, les hace ser una apuesta mucho más sólida que la que vislumbra el Unicaja a día de hoy para su futuro inmediato, pero lo que no admite ningún debate es que la trayectoria en Euroliga de los verdes está muy por encima de la del Valencia Basket, un club sin grandes resultados al más alto nivel continental.

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Todo apunta a que con este nuevo formato, la Eurocup se convertirá en una competición muy sólida. Además de Unicaja y Valencia, la próxima edición 2021/2022 de esta competición tendrá equipos del caché del Khimki ruso (si supera sus actuales problemas financieros) Virtus Bolonia, Lokomotiv Kuban, Partizan, Estrella Roja o Buducnost (el que no gane la Liga de su país)... En definitiva, muchos equipos con mucho caché, con pasado reciente en la Euroliga y que elevarán considerablemente el nivel de la competición, que además podría recuperar a equipos turcos o griegos que ahora juegan en la FIBA Champions League.

Además de esta propuesta de 16 licencias fijas, los dirigentes del torneo también tienen que aprobar los cambios propuestos en el formato. La competición pasará a tener 20 equipos -hasta ahora eran 24-, que se dividirán en dos grupos de 10 para la primera fase. De ahí, los ocho primeros de cada lado accederán a las eliminatorias por el título, que serán a partido único en cancha del cabeza de serie de cada eliminatoria. Un formato que será eléctrico y apasionante, sobre todo cuando arranquen esas eliminatorias de octavos de final con esos partidos en los que todo se jugará a 40 minutos en la pista del mejor clasificado, lo que hará que la primera fase sea también decisiva de cara a la parte final de la competición.