El Unicaja ya prepara el partido trascendental del próximo sábado a las 20:45 horas en el Martín Carpena frente al Joventut con las dudas de Gal Mekel y de Yannick Nzosa, que siguen con problemas físicos. La baja de Carlos Suárez es segura, aunque es verdad que su recuperación va mucho mejor de lo esperado y su vuelta a las pistas no puede descartarse para antes del final de esta misma temporada, algo que parecía una utopía hace solo un par de semanas.

Todavía es una incógnita saber si Mekel o Nzosa van a poder estar sentados en el banquillo, vestidos de corto, en el choque frente al conjunto verdinegro del próximo sábado, pero la mejor noticia a tres días del partido es que ninguno de los dos está totalmente descartado y todo dependerá de su evolución en estas próximas horas.

Mekel tiene molestias en una rodilla que le ha dado tradicionalmente en su carrera más de un problema. Le falta el menisco y eso le produce dolores, que son los que ahora le tienen en el dique seco. El jugador se entrena cada día en solitario y ha notado mejoría en los últimos días. Salvo cambio de idea, está previsto que el hebreo haga hoy al menos parte del entrenamiento junto a sus compañeros y se pueda probar para ver sus opciones reales de poder jugar el fin de semana en el choque liguero.

En principio, lo de Yannick Nzosa parece más complicado. El canterano tiene fuertes dolores en el adductor que van y vienen de un día a otro, pero que no acaban de remitir y, por lo tanto, le impiden llevar el ritmo regular del resto de sus compañeros.

Hoy es seguro que el congoleño no se entrenará con sus compañeros, pero sí podría probarse mañana, jueves, para ver si está a o no en condiciones de volver a la disciplina verde. Está claro que sus centímetros, su poderío defensivo y su intimidación son muy necesarias y Fotis Katsikaris espera su aportación como agua de mayo.

Lo cierto es que el equipo, tras las dos últimas derrotas, ante el Lenovo Tenerife y frente al Casademont Zaragoza de Luis Casimiro, tiene un partido vital por delante contra el Joventut en el que cualquier ayuda será poca. Buena parte de las opciones cajistas de estar en el play off por el título pasan por ganar a los verdinegros. Cualquier otra cosa sería meterse en un lío muy gordo, con solo 5 partidos más hasta el final de la t temporada regular, una vez pase el choque contra la Penya.

A la espera de Mekel y de Nzosa, Katsikaris cruza los dedos esperando buenas noticias.