El Unicaja se juega la temporada en 40 minutos ante uno de los huesos más duros de roer. Tras el fracaso en la Eurocup y la derrota frente al Barça en cuartos de Copa en uno de los mejores partidos del curso, al conjunto de Los Guindos solo le queda poder salvar el año clasificándose y haciendo un papel digno en el play off por el título de la Liga Endesa. Pero para ello tendrá que vencer en el Martín Carpena al Real Madrid o esperar un auténtico milagro.

El equipo a las órdenes de Fotis Katsikaris depende de sí mismo para mantener la octava plaza y jugar las eliminatorias finales. Las cuentas son claras, si gana hoy al cuadro blanco en el Palacio de los Deportes obtendrán el billete para el play off y además volverá a verse las caras en unos días contra los de Laso en los cuartos de final. Si no consiguen la victoria, la única opción que tiene el Unicaja para retener su octavo puesto es que pierdan los tres rivales que tiene inmediatamente por detrás en la tabla: MoraBanc Andorra, Herbalife Gran Canaria y BAXI Manresa. Si los de verde pierden ante el Madrid, en cuanto uno de estos equipos salga airoso de su particular duelo de esta última jornada de la Fase Regular le arrebataría su sitio en la tabla y, por tanto, su derecho a pelear por el trofeo de la Liga Endesa.

No depender de terceros resultados es la mejor noticia que tienen los de Katsikaris para afrontar este encuentro. Y otra circunstancia positiva es que su rival, el Real Madrid, llega con los deberes hechos. Los de Pablo Laso ya son primeros matemáticamente y un exceso de relajación en la jornada previa a comenzar la batalla por el título podría jugar en favor del Unicaja.

La plantilla blanca llega castigada físicamente por las múltiples ausencias y por el desgaste ocasionado por la eliminatoria de Euroliga que perdieron ante el Anadolu Efes. Esto podría provocar que el técnico merengue decida dar más minutos a jugadores con menos protagonismo. En esta ocasión, los malagueños se librarán de pelear frente al gigante Tavares, baja por lesión, al igual que Trey Thompkins.

El cuadro verde, por su parte, arrastra las mismas bajas que en las últimas semanas. Gal Mekel, Yannick Nzosa y Carlos Suárez no podrán ayudar al Unicaja a superar al Madrid y evitar que el equipo se marche de vacaciones antes de lo esperado.

La no clasificación para el play off sería la confirmación del desastre que ha sido la temporada del equipo malagueño. Tras el batacazo estrepitoso en el Top 16 de la Eurocup justo después de relevar a Luis Casimiro por Fotis Katsikaris en el banquillo, al equipo solo le quedaba dar la cara en ACB y cumplir, al menos, uno de los objetivos del curso. Tras no haber hecho el trabajo a tiempo, ahora está obligado a jugársela a una carta ante todo un Real Madrid.

La última vez que el Unicaja no logró el billete para el play off fue hace ocho temporadas, con el croata Jasmin Repesa en el banquillo. Evitar un nuevo ridículo está en las manos de la plantilla verde, de nadie más.