El consejo de administración del Unicaja debe tomar hoy una de las decisiones más importantes a nivel de club de los últimos años. La determinación que se acuerde en la reunión que mantendrán hoy viernes los nuevos miembros de la plana mayor de Los Guindos sobre qué competición jugará el equipo de ahora en adelante puede suponer un cambio radical en lo que ha vivido la afición verde en los últimos 20 años, donde ha competido entre los mejores equipos del continente. ¿Eurocup o Basketball Champions League? Esa es la cuestión.

En las últimas dos décadas, el club malagueño siempre estuvo integrado en la Euroliga. Primero siendo uno de los equipos más regulares en la primera competición europea, siempre accediendo al Top 16, y luego peleando en la Eurocup por conseguir regresar a estar entre los mejores, algo que consiguió en 2017, tras alzarse con el trofeo.

Toda esta historia verde en Europa puede irse al limbo si hoy los integrantes del consejo deciden romper con la organización presidida por Jordi Bertomeu y apuestan por jugar la BasketBall Champions League, competición organizada por la FIBA.

Si los dirigentes de Los Guindos apuestan por la segunda opción, el Unicaja dirá adiós, al menos a corto plazo, a la posibilidad de volver a jugar con los equipos más punteros del continente. Es decir, la afición cajista puede ir olvidándose de ver a los CSKA Moscú, Fenerbahce o Maccabi desfilar por el Martín Carpena. Ni si quiera tendría la opción de ver a equipos ‘top’ de la Eurocup como la Virtus Bolonia, Lokomotiv Kuban o el Valencia Basket -en competición europea-. La BCL, a día de hoy, es un torneo muy inferior a lo que es la Eurocup, el equipo malagueño se mediría a equipos de un nivel muy bajo de países como República Checa, Letonia, Chipre o Hungría, entre otros.

Viendo todo esto está claro que a nivel deportivo sería dar un paso atrás grosero. Por tanto, el único motivo para defender esta postura de pasarse a jugar el torneo de la FIBA es meramente económico. Jugar (y ganar) la Basketball Champions League aportaría a las arcas de Los Guindos un rédito económico mayor que jugando la Eurocup, pero la ambición deportiva de regresar a la Euroliga -con mayor prestigio y rendimiento económico- desaparecería por completo.

Otro factor a tener en cuenta es el cartel con el que se presentará el club verde en el mercado este verano. A la hora de fichar, será difícil que un jugador de nivel medio-alto apueste por un Unicaja disputando la Basketball Champions League. Ya no será solo imposible pelear con un jugador con un equipo de Euroliga, sino que también estará complicado convencer a ningún activo en cuanto se interese por él un conjunto de Eurocup.

Todos estos aspectos invitan a pensar que el consejo del Unicaja podría cometer hoy uno de los mayores errores de la historia de un club con solera en Europa. Quizás algún día la competición de la FIBA adquiere el prestigio suficiente al captar otros clubes del nombre del Unicaja, pero a día de hoy es un torneo muy inferior a la Eurocup y, por supuesto, a la Euroliga.

La verdad es que los últimos rumores apuntan a una apuesta por la competición de la FIBA. Si eso ocurre definitivamente, solo el tiempo dirá si los consejeros verdes fueron unos visionarios y unos adelantados a su tiempo apostando por el cambio a la BCL o se constatará una de las peores decisiones en la historia del baloncesto europeo.