Imaginación, cierto riesgo en las apuestas y esa pizca necesaria de suerte para que los fichajes en cuestión salgan bien. Es la nueva realidad a la que está abocado el Unicaja en el mercado de fichajes en este verano de 2021. La reducción del presupuesto y el bandazo continental autoimpuesto por el propio club, desde la Eurocup hacia la FIBA Champions League, provoca que haya menos dinero y también un mercado más reducido de talento para rearmar un proyecto que, a día de hoy, todavía es una incógnita para la próxima temporada 2021/2022.

Matt Mobley, Mika Eric, Darius Thompson... los últimos días se han vinculado con el Unicaja diversos nombres, todos ellos de un perfil parecido: jugadores buenos e interesantes, pero de un segundo nivel, lejos de los focos de los grandes equipos y de las grandes Ligas del continente. De todos los nombres que se han filtrado el que realmente interesa en Los Guindos es el de Darius Thompson, revelado por la web www.encestando.es y con el que se viene hablando desde hace ya varias semanas.

Thompson es un buen base, con muy buenos números en el subcampeón de la Fase Regular de la LEGA, pero sin ningún "pedigrí" al más alto nivel continental. No estuvo en el draft de la NBA de su año y su aventura europea se reduce a un equipo menor de la floja liga de los Países Bajos y al Brindisi italiano, club en el que ha jugado las últimas dos temporadas a buen nivel, promediando este último curso 12 puntos y 5,3 asistencias con un 39 por ciento en tiros de tres en la competicvión doméstica, y 12.1 puntos, 5.2 asistencias y 2.8 rebotes, en la Basketball Champions League, la nueva competición que jugarán a partir de ahora los verdes.

Con 1.93 metros y 26 años, Thompson es un "combo" que puede jugar de "1" y de "2" y que cumple con esa premisa que hay este mercado de firmar jugadores con un potencial físico superior a los que formaron parte del plantel verde la pasada temporada.

Lleguen a buen término o no las negociaciones abiertas entre el club y el entorno del jugador, lo que está claro es que la apuesta por un refuerzo como el de Darius Thompson demuestra el nuevo estatus que el Unicaja tendrá a partir de ahora. Atrás quedan fichajes de bases "top" como Jayson Granger, Stefan Markovic, Marcus Williams, Terrel McIntyre, Pepe Sánchez... El Unicaja ha buscado siempre en el mercado bases titulares con una gran trayectoria europea o incluso con un pasado NBA más o menos brillante. Ahora cambia el "modus operandi", es momento de arriesgar, de buscar jugadores buenos, bonitos y baratos. Una tarea muy complicada, pero necesaria. Para el club es prioritario acertar en esta posición. En teoría debe echar el resto con el base y el pívot titular. Apostar por Darius Thompson da una pista sobre el nuevo nicho del que se va a surtir el Unicaja este verano para constriur su proyecto 2021/2022.