El Unicaja sigue dando pasos en busca de construir su nuevo proyecto deportivo para la ya inminente temporada 2021/2022. Primero llegó Jonathan Barreiro, procedente del Casademont Zaragoza, en las próximas horas será oficial el fichaje del base italiano del Dinamo Sassari Marco Spissu y ahora falta por cerrar el juego interior, tarea en la que ya tiene todos sus sentidos puestos la dirección deportiva encabezada por Manolo Rubia hasta finales del presente mes de julio (tomará el testigo después Juanma Rodríguez) y el propio entrenador, Fotis Katsikaris.

La plantilla verde 21/22, contando a Spissu, tiene a 12 jugadores con contrato en vigor. Además de los dos refuerzos, mantienen vinculación con el club desde la temporada pasada Alberto Díaz, Jaime Fernández, Francis Alonso, Darío Brizuela, Axel Bouteille, Carlos Suárez, Tim Abromaitis, Yannick Nzosa y Rubén Guerrero. A ellos hay que sumar al canterano Pablo Sánchez, que la pasada campaña alternó el CB Marbella de la Liga LEB Plata con el primer equipo cajista, pero que esta próxima temporada será jugador del primer equipo verde, aunque en principio lo hará como jugador número 13, metido en el día a día de los entrenamientos, pero sin plaza asegurada en el «12» de cada convocatoria de Katsikaris.

Con este plantel está claro que el juego exterior verde está cerrado (salvo sorpresa), pero el juego interior todavía tiene que reforzarse. Han dejado el equipo Deon Thompson y Malcolm Thomas, pero no ha llegado ningún jugador en su lugar hasta ahora en el presente mercado estival. Es verdad que Barreiro puede jugar de ala-pívot, pero en principio parece que el gallego jugará en el Unicaja más minutos de «3», ocupando la vacante del polaco Adam Waczynski, que no renovó su contrato con el club de Los Guindos.

En esta tesitura la pregunta es: Y ahora, ¿qué? Es evidente que el Unicaja busca ya en el mercado un pívot de referencia, pero no se puede descartar que todavía llegue también otro jugador interior más, que pueda jugar en las dos posiciones de la pintura. Todo dependerá del dinero que haya en el cajón cuando se cierre la incorporación del «center» titular, principal objetivo ahora mismo en la confección de la próxima plantilla.

El club sondea desde hace unos días el mercado de pívots. Se busca un jugador importante, un «cinco» titular, con gran presencia física, intimidador, reboteador y con capacidad para defender a los «grandes» de los equipos rivales. En los últimos días la web www.encestando.com vinculó al club de Los Guindos con el pívot serbio de origen bosnio Dejan Kravic, que no ha renovado todavía su contrato con el San Pablo Burgos. Anoche incluso se aseguraba en otro portal que podía estar ya fichado, algo que fue negado por el entorno del jugador y por el club a este diario. Es verdad que hay mucho interés, pero al cierre de esta edición, no había todavía oferta formal encima de la mesa de su agente. A sus 30 años, el jugador balcánico de 2.10 metros de altura, lleva ya dos temporadas en la ACB tras pasar la campaña 19/20 por el Monbus Obradoiro y parece una buena apuesta para los verdes.

Youssou Ndoye, del Real Betis, otro pívot en la agenda verde ACB PHOTO

También está en la agenda de posibles opciones el exbético Youssou Ndoye. El pívot senegalés de 30 años y 2,12 metros de altura es otro jugador que gusta por su perfil de pívot puro, con grandes condiciones físicas, intimidador y defensivo. Internacional con la selección de su país, combinado con el que logró la medalla de bronce en el Afrobasket de 2017 y jugó el Mundial 2020, celebrado en China, su temporada en Sevilla ha sido buena firmando 11.6 puntos, 5.3 rebotes y 14.5 de valoración en «solo» 21:03 minutos sobre el parqué.

Sea el elegido Kravic, Ndoye o cualquier otro nombre, lo cierto es que ese fichaje no tiene por qué ser el último del presente mercado estival. Una vez se haya cerrado la incorporación del pívot «presuntamente» titular, el Unicaja estudiará las opciones económicas que haya para acometer un fichaje más, el de otro jugador interior, polivalente, que pueda alternar las posiciones de «4» y de «5». Sería la pretendida guinda para un plantel en el que serán claves estos últimos movimientos para armar un proyecto importante y que sea más competitivo que el del curso pasado, que se quedó fuera de todos los objetivos que se planteó antes de arrancar la temporada.