«¿Cuántos años llevo en el club? Pues ni los he contado, pero creo que son 34, contando el año que estuve de jugador».... Son palabras de Manolo Rubia (Jimena de la Frontera, 1955), que el próximo sábado dejará de ser director deportivo del Unicaja. Ese día será el último en el que Manolo ocupará su despacho en las oficinas de Los Guindos. Historia viva del Unicaja, nada será igual a partir de ese día en el club.

En su etapa como delegado del Unicaja, celebrando en el vestuario el pase del equipo a la Final Four en la temporada 06/07. | L. O.

Y es que Manolo Rubia se jubila. Esta próxima semana se despide del que ha sido su equipo, su club y su vida, dejando un legado del que poca gente se podrá olvidar. Se marcha Manolo Rubia y con él buena parte de la historia del Unicaja en las tres últimas décadas largas.

Su papel no ha sido tan mediático como el de un jugador que mete un triple en los últimos segundos, hace un tapón que vale una victoria o da el pase de canasta definitivo para ganar un título, pero nadie puede negar que Rubia ha sido una pieza clave en el desarrollo del club. Su trayectoria comenzó en la ciudad jugando en la temporada 77/78 en el Caja de Ronda y después pasó a Maristas Málaga para disputar como escolta desde aquel año hasta 1987, cuando se unió a las filas del Mapfre El Palo.

Manolo Rubia junto al expresidente Eduardo García. | L. O.

A partir de 1988 se convirtió en el delegado de lo que posteriormente será el Club Baloncesto Málaga y permaneció en el puesto hasta 2010, cuando su función pasó a ser la de director deportivo. Allí estuvo cuatro años y en 2014 pasó a ser jefe de operaciones. No obstante, tras la renuncia del que fue su sucesor hasta finales de junio de 2019, Carlos Jiménez, Rubia volvió al puesto de director deportivo, en principio de manera temporal, aunque esa supuesta temporalidad se ha prorrogado hasta esta misma semana, en la que dirá adiós a tres décadas y media en el Unicaja. La historia de Manolo Rubia es la historia del Unicaja y la historia del Unicaja es la historia de Manolo Rubia. Juntos lo han vivido todo. El primer trofeo que consiguieron ambos fue la Copa Korac de la temporada 00/01 bajo los mandos de Bozidar Maljkovic en el banquillo. Tras rozarlo el año anterior, con la derrota contra el Limoges en la final de la 99/00, el Unicaja sí venció al Hemofarm serbio por 30 puntos en el partido de ida y por 2 en el encuentro de vuelta.

Rubia, junto a Scariolo, en la etapa del italiano en el Unicaja. | L. O.

Con este título, el delegado y el club malagueño entraron en la historia, al convertirse en el primer equipo andaluz que alcanzaba un título europeo.

El de Jimena y el Unicaja iniciaron en aquel momento su etapa dorada. El siguiente título llegó en Zaragoza. Aquel 20 de febrero de 2005 quedará grabado para siempre en la memoria de los aficionados y también de Manolo Rubia. Desde el banquillo observó cómo su equipo venció al Real Madrid (precisamente del propio Maljkovic) en la final por 80-76. En esta ocasión con la dirección de Sergio Scariolo, la entidad de Los Guindos pasó a tener su nombre en el palmarés de la Copa del Rey.

Manolo Rubia en el banquillo del Unicaja, en su etapa de delegado. | L.O.

Solo un año después, en 2006, se ganó el único título de la Liga ACB, hasta el momento. Aunque la afición estuvo lejos, ya que se produjo en el Fernando Buesa Arena, con un 3-0 ante el entonces TAU Vitoria. Allí Manolo fue uno más en otra celebración inolvidable para todos los que estuvieron aquella noche en la capital vasca.

Al año siguiente llegó la Final Four de Atenas, tras eliminar al FC Barcelona en el play off de cuartos de final, dejando Manolo aquella icónica imagen en el vestuario del Martín Carpena bañando en champán a los jugadores verdes y al mismo Scariolo.

Más recientemente llegó la Eurocup de 2017 frente al Valencia, ya con Rubia en labores de despacho y no en el cuerpo técnico. El caso es que en todos los trofeos que ha conseguido el club, Manolo Rubia ha formado parte. También está detrás de muchos fichajes, algunos con más suerte, otros con menos, que han formado la historia reciente del club cajista.

El sábado se despedirá del que ha sido su club y su vida, aunque su legado quedará grabado para siempre en la historia del Unicaja Baloncesto y del deporte malagueño.