El nuevo presidente del Unicaja Baloncesto, Antonio Jesús López Nieto, ha comparecido en la sala de prensa del Palacio de los Deportes José María Martín Carpena para responder sobre el complicado presente que rodea al club. Tal y como se esperaba, la actualidad informativa la han ocupado la renuncia de la entidad a la Eurocup y el paso hacia la Basketball Champions League, su nombramiento, la actual plantilla y el fichaje del “5”, así como el valor de la afición

López Nieto es consciente del revuelo que ha originado su nombramiento en el Unicaja, pero desea llevar a cabo una labor con la que la afición confíe: “Para los que dudan de mi nombramiento, lo acepto, pero con mi trabajo espero estar a la altura de los anteriores presidentes de los que no se han dudado”. Sin embargo, sabía a lo que venía y asume un gran reto en un momento de complejidad, pero “es un orgullo representar al club más importante de Andalucía y de España en baloncesto”.

También ha explicado la situación actual de la plantilla y del mercado estival, aunque sobre los fichajes ha asegurado que “muchos de los que salgan filtrados difícilmente jugarán en el Unicaja” y que algunos de ellos no han estado en la esfera directiva. El nuevo presidente ha reconocido que tan solo se espera la incorporación de un jugador de garantías que ocupe la posición de “5” y que complete al equipo, el cual será el primer objetivo.  “No podemos venderle a la gente que va a haber 5 o 10 movimiento porque después el mercado no se mueve. Solo ha llegado una oferta por uno de nuestros jugadores”, ha querido desvelar y ha insistido en que se exigirá a los jugadores el máximo compromiso y la máxima entrega. 

Además, López Nieto ha asegurado que ahora mismo el principal objetivo del Unicaja es estar en quinta o sexta posición en Liga Endesa y que la apuesta del club nacerá desde la competición doméstica. Así, el presupuesto que tiene la entidad de Los Guindos es el mismo del año pasado con una única desviación del 6,7%, por lo que confirma que “mi obligación es conseguir recursos desde todos los ámbitos para que el club funcione mejor” y ha afirmado que “si viene un copatrocinador con dos o tres millones de euros estaremos encantados, pero garantizo que la gente no está en la puerta para hacer ese tipo de patrocinios”.

La afición ha ocupado un puesto muy importante en las palabras del nuevo presidente. “La conexión con los aficionados es un valor más sólido que el económico. Es fundamental que vuelvan al Carpena y que haya una simbiosis entre la afición y los jugadores”, aunque la vuelta ahora mismo es incierta, pues desde el club no conocen cuáles son los parámetros sanitarios con los que el público podrá entrar. De ahí, que la campaña de abonados se encuentre paralizada. “Los aficionados se ilusionan con las victorias, con la pasión y el esfuerzo, no hay más fórmulas. Las campañas de marketing no valen si la pelota no entra”.

El equipo femenino y la cantera no se verán afectados por la situación actual del club, “mi obligación es poner los medios para que los proyectos se lleven a cabo”. Tampoco se ha querido olvidar de Manolo Rubia ni de su sucesor, Juanma Rodríguez, quien ha vuelto a Málaga con una oferta inferior a la del Coosur Real Betis y con un contrato de dos años con opción a un tercero para que tenga mayor margen de maniobra, ya que “este año el equipo está más hecho”. 

Sobre su situación personal, explica que "soy un hombre de fútbol, ni me voy a quitar la etiqueta ni me la voy a poner. Además, quiere implantar un nuevo modelo de baloncesto que esté más disponible a un público joven que se despega del deporte en beneficio del entretenimiento televisivo. "Ahora viene una epoca de estrategia y de intentar llevar el baloncesto en abierto para que la gente se enganche al deporte como ocurre en tenis o Fórmula 1. La gente tiene que volver al baloncesto y se tienen que formular partidos en abiertos y muchos a la misma hora para que las cadenas vuelvan a hablar de baloncesto".