El Unicaja debuta este domingo en el Martín Carpena, en la Liga Endesa 21/22, ante el Monbus Obradoiro. Será con apoyo del público 567 días después, se dice pronto. 18 meses han pasado desde aquel 1 de marzo de 2020 en el que el equipo cajista rozó la victoria ante el Real Madrid (88-92) con el apoyo de algo más de diez mil espectadores en las gradas, un número mucho mayor del aforo permitido en la actualidad para este primer partido de la nueva temporada.

La «Marea Verde» vuelve y bien que la necesita el Unicaja. Y es que el equipo de Los Guindos perdió la temporada pasada 11 de los 18 partidos de la Liga Endesa que se jugaron en el Martín Carpena sin la presencia de la afición, más de la mitad de los que jugó y más que los que perdió como visitante (8 en total). Un dato tétrico si tenemos en cuenta que el Unicaja es un equipo que siempre ha hecho de su pabellón un fortín donde construir sus victorias y sus éxitos

Barça, Manresa, Tenerife, Fuenlabrada, Betis, Baskonia, Valencia, San Pablo Burgos, Andorra y Real Madrid fueron los equipos que consiguieron la victoria en el feudo cajista. ¡11 de 18! Solo Obradoiro, Gipuzkoa, Murcia, Estudiantes, Gran Canaria, Bilbao y Joventut se fueron de vacío de un Carpena «mudo» por la ausencia de su afición.

El número tan amplio de derrotas del Unicaja en casa convirtieron la temporada 20/21 de la Liga Endesa en el peor año que se ha jugado como local en el Martín Carpena desde que se celebró su apertura en el año 2000. Fueron 11 derrotas cuando durante otras temporadas se han perdido tres, dos o incluso solo un partido en toda la Fase Regular. Incluso son datos superiores a aquella campaña 93/94, todavía en Ciudad Jardín, en el que el equipo llegó a las nueve derrotas como local.

Todos los equipos han echado de menos a su público en este período de pandemia y todos se han visto afectados por el vacío en las gradas, pero el Unicaja atravesó una dura travesía sin su afición, esa que le ha hecho ganar tantos partidos durante tantos años y que es de esperar que a partir de ahora lo seguirá haciendo.

Los malos datos del equipo malagueño como local en la Liga se pueden extrapolar a Europa, donde también protagonizó el equipo su peor temporada en la Eurocup del pasado curso 20/21. La temporada comenzó con buen pie y con cuatro victorias en casa (curiosamente con un pequeño grupo de aficionados en las gradas esos partidos ya que en Europa sí se permitía la entrada de aficionados), pero tras la derrota en el último choque de la Fase Regular contra el Ratiopharm Ulm, vinieron tres más consecutivas en el Top 16 ante el Joventut, AS Monaco y Nanterre 92 (las tres con las gradas vacías), las cuales certificaron el adiós prematuro del Unicaja en Europa.

Ahora vuelve la afición necesitada de volver a celebrar las victorias de su equipo. El Unicaja ha afrontado numerosos cambios en la plantilla y en el organigrama del club que han hecho que los de verde no solo tengan otra cara en el aspecto directivo, sino también en la cancha, donde en pretemporada han conseguido cuatro victorias en cinco partidos (la mejor fase de preparación desde 2008).

Así, jugadores y afición esperan un resurgir del equipo en este nuevo año en el que se han autoexigido mejorar los resultados que se marcaron en el año anterior y en el que participará el público para llevar en volandas a su equipo hacia la victoria.

Muchos jugadores cajistas han venido insistiendo en los últimos días sobre la buena noticia que es que la afición regrese a sus asientos por esa importancia que tienen en el juego. Jaime Fernández ha sido uno de los últimos en verbalizarlo públicamente: «La afición es algo muy importante para nosotros. Ahora que puedan venir casi el doble de aforo es muy bonito. Los necesitamos. Málaga es una ciudad muy de básquet. Nosotros sentimos y notamos el apoyo del Carpena»... Amén.