El Unicaja ha comenzado la temporada con mejores sensaciones que resultados. La buena imagen con respecto a la campaña pasada no se ha visto reflejada en los marcadores. Por ahora, el balance es de una victoria frente al Monbus Obradoiro y dos derrotas contra el Lenovo Tenerife y el Herbalife Gran Canaria, cuya última canasta sobre la bocina el pasado sábado aún está en la retina de la afición cajista.

El próximo sábado volverá la competición para los verdes. Será el primer partido de un mes de octubre muy exigente para los de Fotis Katsikaris, con siete encuentros, entre ellos los dos primeros de la Basketball Champions League, la competición europea en la que se estrena el club de Los Guindos esta campaña. Estamos, de hecho, ante el mes con más partidos programados y en el que empezarán a «jugarse» muchos de los primeros objetivos cajistas para esta temporada.

De esos siete partidos, cinco de ellos son de la Liga Endesa, lo que supone que al final del mes se habrá jugado prácticamente la mitad de la primera vuelta (ocho encuentros de diecisiete). Con 1-2 en la clasificación, tras las tres primeras jornadas de la Fase Regular liguera, el Unicaja necesita ganar muchos partidos este próximo mes para que la clasificación para la Copa del Rey no se ponga muy cuesta arriba. Estar clasificados para la Copa, cuando acabe la primera vuelta, es un objetivo innegociable.

Los partidos que depara el calendario no serán nada fáciles. El primero de ellos será este sábado cuando el equipo tenga que viajar para enfrentarse al UCAM Murcia, con dos victorias y una derrota, aunque el Unicaja ya le ganó en el Trofeo Costa del Sol en el Carpena hace solo unas pocas semanas.

En el siguiente choque ya volverá a contar con el apoyo de la «marea verde» ante un Breogán que no es solamente revelación por regresar a la máxima categoría del baloncesto español, sino también por el nivel de juego que está desplegando en este inicio liguero.

Después habrá que visitar la cancha del BAXI Manresa, recibir en Málaga al todopoderoso Barça y desplazarse para jugar contra el MoraBanc Andorra. Cinco partidos que si van bien las cosas depararán un final de primera vuelta sin apreturas (ojalá), pero en los que si hay muchas derrotas... mejor ni pensarlo.

No solo en la competición nacional será importante este inminente mes de octubre, sino que también tomará protagonismo Europa. Uno de los aspectos positivos con los que cuenta la Basketball Champions League, la nueva competición continental que jugarán los verdes este curso, es el desahogo que supone el calendario en comparación a la Euroliga o a la Eurocup, precisamente una de las razones que el club malagueño siempre expone para explicar su fuga de la Euroliga a la FIBA.

El Unicaja ya no tendrá que disputar uno e incluso dos partidos continentales cada semana, sumados al de ACB, como ha pasado en los últimos años. La BCL arranca el 6 de octubre y solo se jugarán dos partidos en todo el mes. El debut será lejos de casa, ante el Nizhny Nóvgorod ruso, a priori el rival más duro del grupo. No será hasta el jueves 20, dos semanas más tarde, cuando la competición llegue al Martín Carpena para recibir al desconocido Megabolt Lavrio griego. Dos partidos solo, pero también mucho en juego porque en realidad es casi la primera vuelta entera, ya que es una liguilla de seis jornadas en esta primera fase.

Está claro que por este ciclo de siete encuentros pasan muchos de los objetivos iniciales del Unicaja. El primero de ellos es estar en la Copa del Rey. Para este torneo se clasifican los siete primeros equipos al cierre de la primera vuelta de la Liga Endesa (Jornada 17) y el club organizador, que aún se desconoce. En el caso de que este último estuviera entre esos siete equipos, el octavo también accedería. Sin embargo, ya que no se conoce aún la identidad de ese conjunto, el objetivo debe ser para los de Kastikaris el puesto número 7 para ir a la Copa con todo tipo de certezas.

Hasta entonces queda todo un camino que recorrer y que será importante por la vuelta de los lesionados y de los que aún andan faltos de ritmo. El inicio de Liga Endesa no ha sido fácil por el momento. Las dos derrotas han acabado con una sensación de que se podía haber ganado en ambos partidos, dicho por el propio entrenador, porque la imagen y el juego han mejorado, aunque como siempre hay flecos que ajustar. Octubre se presenta como un mes para revertir los resultados y será esencial que se produzca ante los rivales de gran entidad que vendrán en adelante. Muchos de los objetivos se deciden el próximo mes y las buenas noticias solo podrán venir acompañadas de victorias.