Gran victoria. Sin especial brillo, pero convincente. El Unicaja inició por todo lo alto su participación en la BCL, la nueva competición europea que jugarán los verdes a partir de ahora. Los cajistas ganaron en la pista del Nizhny Novgorod ruso un partido en el que siempre llevaron la delantera y en el que mostraron mayor talento y recursos humanos que su rival.

No hay que ponerle ningún pero al equipo ni tampoco quitarle ningún mérito a la victoria en la lejana Rusia, pero lo cierto es que desde el primer día se ha confirmado que la exigencia de esta competición no es a la que estamos acostumbrados en Málaga las últimas dos décadas. Habrá de todo, pero la calidad media de esta Basketball Champions League es la que es. Ante el presunto gran rival del grupo, un equipo que estuvo en la Final a 8 de esta misma competición la temporada pasada, uno de los equipos con caché de esta BCL, el Unicaja demostró una gran superioridad del minuto 1 al 40, por mucho que no rompiera el partido hasta los 10 minutos finales.

Hay que ir familiarizándose con esta Champions del básket y con los objetivos sucesivos que el Unicaja se debe marcar. En esta primera liguilla de 4 equipos, los verdes quieren ser campeones de grupo para pasar directamente a la fase de cuartos de final sin necesidad de superar una eliminatoria posterior entre los segundos y terceros clasificados de cada grupo. Esta victoria en el Trade Union Sport Palace del Nizhny Novgorod coloca al equipo en una situación de privilegio rumbo a ese ansiado liderato. El Dijon galo y el Lavrio griego, los otros dos equipos del grupo, parecen una amenaza menor que el cuadro ruso, por lo que el 62-79 del estreno europeo sabe a gloria bendita.

El Unicaja tiró de galones en Nizhny. Me extraña mucho que los verdes no aparezcan en las quinielas de los analistas como uno de los máximos favoritos de esta competición. Por más vueltas que uno da a las plantillas del resto de equipos, no veo tantos jugadores internacionales y con pasado reciente en Euroliga y/o Eurocup como en el róster cajista. Doctores tiene la santa madre BCL, pero que nadie cuente con el Unicaja como aspirante serio al título, resulta difícil de entender.

Los de Fotis Katsikaris no necesitaron jugar un gran partido en Nizhny para sumar el triunfo. El equipo estuvo intermitente, con despistes atrás, sin continuidad y con demasiados fallos en ataque. Pero le sobró con lo que puso sobre el parqué para firmar su primer triunfo continental en el universo FIBA y colocarse ya líder del grupo.

El Unicaja tomó el mando del partido desde el primer cuarto, 2-8. Los verdes dominaron el tempo del partido, estuvieron finos en ataque (12-19), aunque algunos despistes atrás les impidieron estar más desahogados al alcanzar el minuto 10, 19-23. La vuelta a las pistas de Carlos Suárez después de su calvario de lesiones fue la otra gran noticia en ese arranque de partido.

La mejor aportación del banquillo verde, sobre todo gracias a Jaime Fernández y a Barreiro disparó a los verdes mediado el segundo cuarto. Una máxima de 13 disfrutaron los de Katsikaris, 25-38. El técnico cajista probó a jugar con 3 grandes (Abromaitis-Suárez-Guerrero), pero la idea no cuajó. Lazeric Jones acudió al rescate del equipo ruso que remó y remó hasta alcanzar el descanso con solo 3 de desventaja, 37-40.

No fue bueno el tercer cuarto del Unicaja. Katsikaris rotó buscando un cinco fiable en la pista, pero le costó trabajo encontrarlo. Sobre todo estuvo errático el equipo en ataque. Costó mucho anotar, tampoco el rival tuvo buenos porcentajes de tiro y todo quedó por decidir para los 10 últimos minutos, 49-52. Un par de rebotes de ataque de Barreiro, un triple de Alberto Díaz y otro de Jaime Fernández dieron aire al Unicaja justo después de que Brizuela se fuera del partido cojeando y doliéndose de su tobillo, 52-60. Un mate de Guerrero puso el +11, con solo 3:51 para el bocinazo final. El 55-66 sí fue ya la sentencia definitiva. El marcador final, 62-79 reflejó lo visto en los 40 minutos, una superioridad verde incontestable.

Los verdes descansarán la próxima semana en Europa. Sí hay BCL, pero no le toca jugar al Unicaja. Es otra peculiaridad de esta competición, que no juegan todos los grupos todas las semanas. La próxima, por ejemplo, habrá partidos, pero no jugará el Unicaja. El primer choque europeo de este curso en el Carpena será el miércoles de la siguiente semana, el día 20, frente al Lavrio Megabolt griego, el colíder del grupo, tras ganar el martes en su pista al Dijon francés. Ese día estará en juego el primer puesto en solitario del grupo. Lo más próximo, el sábado, el Leche Río Breogán, en la quinta jornada de la Liga Endesa.