El partido del miércoles en la pista del Nizhny Novgorod tuvo muchas buenas noticias y un único lunar: la lesión en el tobillo derecho de Darío Brizuela, en el esprint final del partido. El jugador vasco hizo un mal gesto, se tiró al parqué y ya no volvió a participar en los minutos finales del choque de la primera jornada de la Basketball Champions League.

Afortunadamente, el problema en el mismo tobillo que se lastimó en el último partido de pretemporada, parece que se va a quedar solo en un susto ya que las primeras exploraciones realizadas por el fisioterapeuta cajista, Mario Bárbara, hacen indicar que no es una lesión grave.

El jugador y el resto de la expedición cajista llegaron anoche a Málaga después de un viaje de vuelta dividido en dos etapas, una primera desde Nizhny Novgorod hasta Moscú y una segunda desde la capital rusa hasta Málaga, tras varias horas de espera en el aeropuerto moscovita.

Brizuela regresó dolorido en su tobillo y habrá que ver la evolución de estas próximas horas para saber si está en disposición de jugar o no mañana en el Palacio Martín Carpena, a partir de las 18 horas, frente al Leche Río Breogán, en la quinta jornada de la Liga Endesa.

La «mamba vasca» no está descartado para jugar contra los gallegos, aunque es duda a la espera de ver su evolución. Hay que recordar que Francis Alonso no viajó a Nizhny Novgorod por problemas también en un tobillo, por lo que Fotis Katsikaris tiene en el puesto de escolta su mayor quebradero de cabeza de cara al partido de mañana.