Volver a ver las pistas de baloncesto con el mismo colorido en las gradas de antes de marzo de 2020, cuando la pandemia del coronavirus llegó a nuestras vidas, parece que va a costar trabajo. En el Martín Carpena y en el resto de pistas de la máxima categoría del baloncesto español. El pasado sábado, en el Palacio, solo 4.131 espectadores cubrieron las 8.876 localidades que el club puso a la venta. O sea, que se vendieron menos del 50% de las entradas. Una cifra muy baja, sobre todo si tenemos en cuenta que el equipo de Fotis Katsikaris ha comenzado la temporada mostrando una más que aceptable imagen.

La poca afluencia de espectadores este pasado fin de semana en el Carpena es un problema que se ha repetido en el resto de canchas de la Liga. Ya con el 80% del aforo permitido en los pabellones ACB, ninguno ha «llenado» esta pasada jornada. El que más cerca estuvo fue el Valencia Basket, que reunió en la Fonteta a 6.368 espectadores en su partido contra el Real Madrid. Pero hubo otras pistas en las que fue casi ridículo el número de aficionados en las gradas. En el Lenovo Tenerife-Casademont Zaragoza hubo 2.668, al MoraBanc Andorra-Gran Canaria fueron 2.054, en el Urbas Fuenlabrada-San Pablo Burgos se reunieron 3.120 y hasta en el Coosur Real Betis-Barça los 4.107 seguidores que coparon las gradas de San Pablo parecen «pocos» en un partido en el que el visitante era el vigente campeón de Liga.

Ese dato de los 4.131 «fieles» del pasado sábado en el Palacio, ante el Leche Río Breogán, es todavía más «inquietante» si lo comparamos con el comportamiento que tenía la «Marea Verde» antes de que llegara la pandemia. En aquella temporada 19/20, hubo tiempo para jugar 10 partidos de la Liga Regular antes de que el coronavirus paralizara la competición en marzo. En esos 10 choques, el Carpena reunió a un total de 77.689 espectadores, lo que da una media de 7.768 por partido. Una cifra muy superior a esos 4.131 que fueron este pasado fin de semana. Se han perdido estos últimos meses 3.637 miembros de la «Marea Verde» que el club tratará de recuperar en las próximas semanas.

Es evidente que cuanto más gente haya en el Carpena, más fácil le será al equipo sumar victorias y cumplir objetivos. El club se ha «inventado» un par de ofertas promocionales para este octubre, tanto para sus abonados como para los aficionados en general que han tenido menos respuesta de la esperada. Desde Los Guindos se están poniendo las bases para recuperar a la masa social verde previa a la pandemia, pero queda un grupo mayoritario que todavía no ha vuelto al Palacio y al que es necesario recuperar lo antes posible.

Es verdad que este es un problema general y además afecta a todos los deportes. No solo al básket. Pero ya se sabe lo que dice el refrán: Mal de muchos... consuelo de tontos. Y en el nuevo Unicaja el conformismo parece que no tiene cabida.