El Unicaja tiene mañana en el Nou Congost de Manresa (20.45 horas) una prueba liguera durísima ante el Baxi de Pedro Martínez, un equipo que en su pista siempre es muy complicado de superar. Una de las grandes amenazas que tendrá el cuadro de Fotis Katsikaris al otro lado de la cancha será el pívot belga Ismael Bako, que se reencontrará esta jornada con el ahora base cajista Norris Cole, después de que ambos compartieran vestuario la pasada temporada en el Asvel francés.

El Baxi se movió bien en el pasado mercado estival para cerrar la incorporación de Bako, un jugador ya con cierto «nombre» en el baloncesto europeo. Formado en la cantera del Leuven Bears en Bélgica con el que debutó en la máxima competición en 2012 (17 años), Bako fue nombrado en la 16/17 mejor joven de la liga belga con unos promedios de 8 puntos y 4.1 rebotes. El Antwerp Giants fue su siguiente destino y en las dos siguientes campañas siguió evolucionando y mejorando. De 7.2 puntos y 4.1 rebotes saltó en su segundo año a 10.4 y 5.6, destacando especialmente en la Basketball Champions League, con 11 puntos, 6.5 rebotes y 1.2 tapones por encuentro. Todo ello con solo 23 años de edad.

Su destacada trayectoria en Bélgica le abrió las puertas de la Euroliga y firmó por el Asvel Villeurbanne, en el que ha jugado los dos últimos años la Euroliga. Allí siguió creciendo como jugador en el rol de pívot suplente, primero de Tonye Jekiri y después de Moustapha Fall. Sus números el pasado curso en la Euroliga fueron de 5,6 puntos, 3,6 rebotes y 0,8 tapones en algo más de 14 minutos jugados de media por partido, unas cifras a las que contribuyó de forma importante su entonces «socio» Norris Cole.

Y es que el ahora base cajista y el ahora pívot manresano formaron una buena sociedad en el conjunto galo, equipo que se convirtió en una de las revelaciones de la pasada edición de la máxima competición del baloncesto continental, logrando victorias muy sonadas en pistas como las del Baskonia, Olympiacos, Barça o Maccabi, por poner algunos ejemplos.

Las buenas prestaciones de Ismael Bako pusieron sobre su mesa el pasado verano ofertas de otros equipos de Euroliga y de muchos de la Eurocup, pero al final se decantó por la proposición manresana. Y es que Bako ha priorizado tener más minutos y ser un jugador más importante en la rotación en el Baxi Manresa, aunque sea un equipo llamado solo a luchar por estar en el medio de la tabla en la Liga Endesa y sin muchas más aspiraciones. El belga podría estar, seguro, en algún otro club con mayores retos deportivos, pero él tendría un rol menos importante, lo que explica su decisión de aterrizar en la ciudad catalana.

Sea por unas cosas u otras, lo que es evidente es que para el equipo entrenado por Pedro Martínez es un lujo poder contar con un pívot de su calidad. Bako es un jugador muy potente físicamente, capaz de intimidar bajo el tablero, rebotear en ambos lados de la cancha, defender a jugadores más pequeños gracias a su agilidad y dar espectáculo pudiendo jugar por encima del aro. Es un todoterreno a las órdenes de Pedro Martínez.

Ismael Bako, jugador del Baxi Manresa. L. O.

Hasta el momento, el pívot de 26 años y 2,08 metros está respondiendo al esfuerzo del Baxi por reclutarlo desde el baloncesto galo hasta Manresa. En los 5 partidos de Liga disputados hasta la fecha sus medias en 20 minutos por partido son de 8.2 puntos, 5,6 rebotes y 10.4 de valoración. Y viéndole jugar se aprecia que su tope está todavía muy lejos. De hecho, su máxima exhibición por ahora con la camiseta del cuadro manresano llegó en la pretemporada. Bako lideró a los de Pedro Martínez en la victoria en la final de la Copa Catalana contra el Barcelona. Aquel día, el internacional belga exhibió su poderío ofensivo y demostró su calidad para rebotear bajo el aro, firmando un doble-doble con 18 puntos y 11 rechaces que le sirvió para ser nombrado MVP de la final.

Hasta ahora, su mejor partido en la Liga llegó en la jornada 3, cuando sumó 16 puntos y 8 rebotes (6 de ellos ofensivos) en el triunfo del Manresa en la pista del Coosur Real Betis. El peor, sin embargo, fue el último, el pasado fin de semana, cuando el Baxi naufragó en el Palau Olimpic del Joventut de Badalona, perdiendo contra los verdinegros 105-61 en un día aciago de todo el equipo manresano y del que no se salvó tampoco el jugador belga, que en 23:07 minutos metió solo 3 puntos y capturó 6 rebotes.

Mañana se verán las caras en la pista Cole y Bako. Seguro que tendrán un rato de charla antes del partido. Después, cada uno a lo suyo. Cole a meter puntos y a repartir juego con el Unicaja y Bako a aportar defensa, rebotes y ayudar en ataque al Baxi Manresa.