Para ganar al Real Madrid no basta con competir y parecer un equipo decente solo 20 minutos. Si quieres salir airoso del WiZink Center tu partido debe ser perfecto, casi inmaculado, y además sumarle que los de Pablo Laso no tengan su día. Y eso no se dio, sobre todo en la segunda mitad, cuando los blancos aplastaron a un equipo que cayó tras un horrible tercer periodo que borró de un plumazo sus opciones. Los de Katsikaris se marcharon seis arriba al descanso y soñaron con que la machada era posible, pero su rival, líder de la Liga Endesa, se encargó de devolverle los pies a la tierra. La derrota, por cinco puntos de diferencia (79-74), deja la clasificación para la Copa realmente complicada, puede que a los de Los Guindos ya no les valga con ganar tres de los cuatro partidos que quedan. Quizás el octavo puesto exija un pleno, algo que en estos momentos parece bastante difícil.

El Unicaja saltó con la concentración al máximo, no le quedaba otra si quería rascar algo de su visita al WiZink Center. Si otros días los primeros cuartos penalizaron al equipo verde, hoy demostró que no había venido de paseo a la capital. Muy enchufado Jaime Fernández en estos compases iniciales. Acertado en el tiro (5 puntos) y asistiendo para que Eric machacase el aro tras un alley-oop (12-13). Los de Fotis Katsikaris estaban siendo capaces de contener a su rival, la intensidad defensiva era la adecuada y necesaria para plantar cara al Madrid, pero en ataque no terminaban de aprovecharlo para abrir brecha. Así, el encuentro llegaba al final de su primer periodo con tres de ventaja para los malagueños (16-19).

La segunda unidad cajista mantuvo el nivel y el Unicaja seguía mirando de frente a todo un Real Madrid. Los Brizuela, Bouteille, Suárez o Guerrero mantuvieron la línea de sus compañeros para seguir dejando a los suyos por encima en el electrónico (23-28). Pero si algo tiene este equipo de Pablo Laso es un fondo de armario tremendo para cuando se complican los partidos o el cansancio les puede afectar por haber jugado frente al Barça menos de 48 horas antes. Si uno no está acertado, llega otro y lo arregla. Esta vez fue Rudy Fernández el que mantuvo a los blancos en partido con dos triples consecutivos (29-31). Sin embargo, el Unicaja estaba mostrando la entereza, solvencia y madurez que le había faltado en otras citas y se mantuvo firme para irse en ventaja al descanso (31-37).

Eric ponía el +8 nada más salir de vestuarios (31-39). Y hasta ahí llegó el ‘cuartelillo’ que dio el conjunto blanco al Unicaja. En un visto y no visto, 11-0 de parcial que ponía por delante a los de Laso y obligaba a Katsikaris a parar el partido (42-39). El Madrid subió una o dos marchas y solo necesitó el tercer cuarto para reventar el partido. Si antes fue Rudy Fernández el cogió la responsabilidad, ahora fue Llull el que encendió al cuadro blanco. A base de triples marca de la casa, dinamitó el partido y metió de lleno al respetable (53-47). Todo lo bueno que hicieron los malagueños en los dos primeros periodos se borró de un plumazo en estos minutos. Mérito del Madrid y también demérito verde. El parcial del cuarto era ya de 31-12 (62-49). Y cuatro puntos consecutivos del Unicaja en los instantes finales dejaban un mínimo de esperanza para los últimos 10 minutos (62-53).

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Poca más opción dio ya el Madrid. Cuando cogió el mando del choque ya no lo soltó, ni siquiera dejó que el Unicaja se acercara para soñar con el triunfo. Pero los cajistas estaban obligados a pelear hasta el último segundo y no dejarse, el average general puede ser importante para estar o no en la Copa. En el ecuador del cuarto, Rudy ponía la máxima con un triple. -14 ya (71-57). Contestaba Bouteille con un 2+1 (71-60). Y Hanga y Poirier la volvían a estirar hasta los 16 antes de que el crono volviera a parar (76-60). Katsikaris era consciente de que si no se podía ganar, perder por la mínima diferencia posible era también muy importante para las cuentas por la Copa. Y consiguió mantener enchufados a sus jugadores y consiguió limar la diferencia en el tramo final para caer por solo cinco puntos (79-74).

Se complica la Copa. La derrota y el resto de resultados de la jornada dejan al Unicaja en una situación crítica para alcanzar la octava plaza al término de la primera vuelta. Quedan cuatro jornadas, y el margen de error ya no existe.