El Unicaja sigue metido de lleno en el mercado buscando la opción de incorporar algún fichaje que pueda reforzar la plantilla verde, que no acaba de arrancar esta temporada y que no ha cumplido el objetivo de clasificarse para la Copa del Rey de Granada.

Dentro del debate abierto de si es necesario o no fichar, de si hay dinero o no para traer un refuerzo e incluso de si hay jugadores en el mercado susceptibles de mejorar el actual róster cajista o no, hay cuestiones paralelas que son importantes y que marcan los tiempos de las decisiones que definitivamente tomen la dirección deportiva y el propio club de Los Guindos.

Una fecha que es clave en toda esta cuestión es la del 28 de febrero, día límite para poder hacer intercambio de jugadores entre equipos de la Liga Endesa. Una ventana, por cierto, en la que el Unicaja ha sido especialmente activo en las últimas temporadas.

Darío Brizuela, procedente del Estudiantes, y Axel Bouteille, del Bilbao Basket, son dos buenos ejemplos de que en Los Guindos siempre se han mostrado hábiles en este momento del mercado. En diciembre de 2019, el Unicaja dio un golpe de efecto firmando en plena temporada a Darío Brizuela. El jugador vasco estaba en la agenda de varios equipos de la Liga Endesa de cara al verano siguiente, pero el Unicaja se adelantó a todos, llegando a un acuerdo con su equipo en ese momento, el Estudiantes, para el traspaso del jugador, que firmó en Málaga por lo que restaba de aquella temporada y tres más, hasta junio de 2023.

Brizuela, en un partido del curso pasado. UNICAJAB/FOTOPRESS

El Unicaja también sorprendió en febrero de 2020, justo antes de que la pandemia llegara a nuestras vidas, para firmar al que era aquel curso 2019/2020 el jugador revelación de la Liga Endesa: Axel Bouteille. El club de Los Guindos llegó a un acuerdo con el Bilbao Basket y con el alero francés, que promediaba 17.7 puntos y 3.7 rebotes por partido en el club vasco. Bouteille aterrizó en Málaga de manera sorprendente porque también empezaba a sonar su nombre para clubes importantes de la propia Liga Endesa e incluso de otros países de Europa. Por cierto, ese febrero fue especialmente «activo» en los despachos cajistas ya que llegaron también a la plantilla Marko Simonovic y Gal Mekel, aunque en este caso fue desde equipos extranjeros.

La importancia de la fecha del 28 de febrero en los planes inmediatos del club de Los Guindos no se centra solo en las posibles llegadas. Lo mismo ocurre si el Unicaja está pensando en sacar a alguno de sus jugadores cedido hasta final de temporada a otro club. Durante las últimas semanas se ha especulado mucho con la opción de que Rubén Guerrero pueda salir cedido dejando su plaza libre en la plantilla para ese posible fichaje que esté por llegar. Se han filtrado incluso conversaciones avanzadas con el Coosur Real Betis de Luis Casimiro como su destino para los próximos meses. Pues bien, esta operación, si finalmente se decide realizar, tendrá que ser también con el 28 de febrero como fecha límite. Si el 1 de marzo, Guerrero (o cualquier otro jugador) sigue siendo jugador cajista, no podrá ser cedido a ningún equipo español, aunque sí podría salir rumbo a cualquier otro club de Europa.