El Unicaja vuelve a la normalidad. En las pruebas PCR realizadas este jueves por la mañana, todos los miembros del equipo, excepto uno, han resultado ser negativos, por lo que el equipo, casi al completo, se pudo entrenar en el Martín Carpena a partir de las 17:30 h.

Después de casi dos semanas con entrenamientos a medio gas, al estar la mitad de la plantilla de baja por culpa del coronavirus, Fotis Katsikaris pudo trabajar con cierta normalidad para empezar a preparar los partidos de la próxima semana.

El club quiso dejar claro en su nota de prensa que el afectado se encuentra en buen estado de salud. «La persona que sigue siendo positiva permanece asintomática y aislada en casa, hasta que obtenga un resultado negativo y pueda incorporarse a la disciplina del equipo».

El equipo no tiene partido este fin de semana, ya que se disputa la jornada 16 de Liga, en la que el Unicaja jugó contra el Casademont Zaragoza en el único partido que se pudo jugar en la fecha prevista.

El próximo compromiso oficial que espera a los cajistas es su estreno la próxima semana en el Top 16 de la Basketball Champions League (BCL). Los malagueños medirán fuerzas contra el Oostende de Bélgica, en un choque que se disputará en el Martín Carpena, a partir de las 20.30 horas.

Los verdes llevan sin jugar un partido oficial desde el pasado domingo 9 de enero, cuando los verdes midieron fuerzas con el Valencia Basket. Desde entonces, el Covid hizo estragos en la plantilla cajista, que tuvo que aplazar sus visitas a Bilbao y a Fuenlabrada.

El miércoles que viene, 17 días después de la cita contra los taronja, el Unicaja volverá a jugar un partido oficial. Será el primero de la semana ya que el domingo 30, desde las 12.30 horas, los verdes disputarán el primero de sus dos partidos atrasados, rindiendo visita al Bilbao Basket.

Katsikaris al menos tiene ya a su plantilla casi al completo para trabajar en una especie de pretemporada exprés que tendrá que hacer estos días para coger ritmo y tono.

El Top 16 de la BCL es una liguilla de solo seis jornadas en la que solo los dos primeros clasificados del grupo pasarán al play off de cuartos de final, lo que quiere decir que el partido del miércoles es casi una final europea para los cajistas en la que no se puede fallar para no hipotecar su futuro continental en la competición FIBA.