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La Opinión de Málaga

Futuro

El Unicaja prepara una revolución para la próxima temporada

Solo Alberto Díaz y Jonathan Barreiro tienen su puesto asegurado en la plantilla de la próxima temporada, en la que Ibon Navarro tampoco ha sido todavía confirmado como entrenador

La plantilla del Unicaja variará totalmente este próximo verano. ACBPhoto

Cualquier parecido entre el Unicaja que despedirá este miércoles la temporada en el Martín Carpena frente al Baxi Manresa y el que juegue el próximo mes de septiembre el primer partido de la próxima Liga Endesa 22/23 serán pura coincidencia. Esa es al menos la idea que maneja desde hace varias semanas la planta noble del club de Los Guindos. Tanto el presidente, Antonio Jesús López Nieto, como el director deportivo, Juanma Rodríguez, son conscientes de que la temporada ha sido un fracaso y que la única solución es hacer borrón y cuenta nueva para apostar por un nuevo proyecto diametralmente opuesto al actual, en el que habrá numerosas caras nuevas.

La verdad es que la situación contractual de los 14 jugadores profesionales que forman la actual plantilla verde (sin contar a los canteranos) permitirá este verano mucho margen de maniobra a la dirección deportiva.

Solo hay 4 jugadores con contrato en vigor: Alberto Díaz, Jonathan Barreiro, Darío Brizuela y Yannick Nzosa. Los dos primeros son los únicos que tienen su puesto asegurado en el róster de la próxima temporada. Brizuela seguirá salvo que algún club venga a por él y lo del pívot canterano depende de lo que ocurra con él este próximo verano en el draft de la NBA. Nzosa tiene la puerta abierta de salida si se va a la mejor liga del mundo. Si no, se quedará en el Unicaja, aunque sin descartar que se le busque una cesión en otro equipo de la Liga Endesa. Todo eso dependerá de los fichajes que lleguen y de cómo se mueva el mercado.

A partir de ahí, todos los demás jugadores (10) acaban contrato y de ellos hay muy pocos que tienen opciones reales de renovar con el club cajista. Es seguro que no seguirá, por ejemplo, Axel Bouteille, el jugador mejor pagado de la plantilla y que jugará esta semana ante Manresa y Breogán sus dos últimos partidos vestido de verde.

También tiene su futuro lejos de Málaga Micheal Eric, que sigue siendo jugador verde a pesar de que lleva varios meses de baja después por una grave lesión. El pívot nigeriano no volverá a jugar con la camiseta cajista.

Los tres «temporeros» llegados en el mercado de invierno también dejarán el club este próximo verano. Ni Mooney ni Kravic ni Cameron Oliver han hecho suficientes méritos para que el club se siente con ellos para tratar de alargar una temporada más el acuerdo entre las dos partes.

Habrá dos decisiones muy comprometidas que tomar y en las que habrá que poner encima de la balanza los pros y las contras. Son los casos de Francis Alonso y de Rubén Guerrero. Ambos canteranos no están descartados, pero tampoco tienen a día de hoy plaza asegurada en el equipo del próximo curso. La de Guerrero, por ejemplo, dependerá de qué ocurra con Nzosa. Si el congoleño se va a la NBA, el marbellí tiene muchas más opciones de poder seguir. Lo de Francis dependerá también del resto de perímetro que se decida para el próximo proyecto. Tampoco está claro que Francis y Guerrero quieran seguir en Málaga (si el club está dispuesto) después de lo que ha pasado estos últimos años. Ambos jugadores pueden encontrar otro destino en el que puedan jugar más minutos y ser más importantes en la rotación. La continuidad de ambos en Málaga, desde luego, está plagada de dudas.

Otro caso muy especial es el de Carlos Suárez. Sus opciones de seguir son casi nulas. Tiene un año más opcional firmado, pero el club lo puede romper pagando una pequeña indemnización económica al jugador. Jugó muy poco con Fotis Katsikaris y también con Ibon Navarro. Es verdad que cuando ha estado sobre el parqué siempre ha dado la cara, pero en el club creen que es mejor apostar por otra opción de jugador más joven y atlético en esa posición del campo. Salvo giro radical en la planificación del proyecto 22/23, Suárez no volverá a vestir de verde. La casi segura salida del capitán será, desde luego, una de las noticias de este próximo verano en clave verde y morada.

De los 10 jugadores que no tienen contrato solo hay dos casos que sí podrían renovar con el Unicaja. Son Jaime Fernández y Tim Abromaitis. El madrileño tendría ya oferta de renovación encima de la mesa si Brizuela no tuviera contrato asegurado. En el Unicaja no quieren repetir con ambos en la plantilla, son dos jugadores con características muy similares y se piensa que uno anula al otro. Se habló semanas atrás de un posible interés en él del Valencia Basket. Seguro que tendrá mercado y el problema es que el Unicaja necesita algo de tiempo para saber si encaja o no en el próximo róster. ¿Esperará Jaime por esa hipotética oferta de renovación? Habrá que verlo.

El otro jugador con opciones de seguir es Tim Abromaitis. El ala-pívot norteamericano, con nacionalidad española desde hace algunos meses, ha sido el jugador más regular del equipo esta temporada. Siempre ha rendido a buen nivel y muchas veces ha sido el mejor del equipo. La idea es sentarse con él y ver las opciones que hay para renovar su contrato por un par de años más. También habrá que oír lo que Tim quiere y si económicamente sus pretensiones entran dentro de lo que el Unicaja puede ofrecerle.

Además de los jugadores, otra de las piezas claves será cerrar oficialmente el nombre del entrenador. Como se ha venido comentando desde hace varias semanas, en el club están contentos con la labor de Ibon Navarro desde que llegó a mediados de febrero a Málaga, aunque las últimas derrotas no juegan a su favor. Es verdad que en Burgos, por ejemplo, jugó sin 4 jugadores lesionados (Abromaitis, Suárez, Francis y Barreiro), pero su futuro no está asegurado todavía en el Unicaja.

Tiene firmado un par de años más, pero la entidad de Los Guindos puede romperlos este próximo mes de junio. Siempre está en la recámara el nombre de Pedro Martínez. El entrenador catalán lleva mucho tiempo en la órbita del club. Pero su salida de Manresa no es segura y tampoco le van a faltar otras «novias». Lo que sí parece seguro es que la próxima temporada el entrenador del Unicaja será Ibon Navarro... o Pedro Martínez, con más opciones para el vasco. Uno de los dos. Cualquier otro nombre sería, sin duda, una sorpresa mayúscula.

Lo dicho, hay muchas cosas que hacer, aunque la primera será aligerar plantilla y dejar sitio a los que estén por venir. Estamos ante un verano calentito en el Unicaja.

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