Ibon Navarro, entrenador de Unicaja Málaga, afirmó que “una muy mala entrada” al partido le pasó factura ante el Río Breogán (93-84) en la última cita de la temporada, en la que su equipo no cumplió con las expectativas que tenía y repitió los problemas de otros encuentros.

El partido quedó cerrado en el primer cuarto con una muy mala salida nuestra, pocas ideas claras en ataque, poco acierto en tiros fáciles y campo abierto para Breogán. Cogieron mucha confianza y, jugando con confianza y cómodos, lo hacen muy bien y se cerró el partido”, declaró en la rueda de prensa posterior al encuentro.

El técnico reconoció que “no es la primera vez” que a su equipo le “pasa” un inicio de partido como el del Pazo dos Deportes, especialmente en la contención, con jugadores que bajan “a no defender”.

“Intentas muchas cosas, con once jugadores, y no había reacción. Esta entrada al partido la hemos tenido antes y no hemos dado con la tecla para que no volviera a pasar”, admitió.

Navarro, que no habló del futuro, explicó que, con el partido sentenciado, su equipo lo intentó “con más corazón que cabeza” y apretó el marcador sin llegar a comprometer a los lucenses.

“Tampoco hubiera sido justo tener más opciones de las que hemos tenido porque el Breogán ha sido mucho mejor y hay que felicitarles por el partido y la temporada”, apuntó.