El Unicaja visita esta tarde Lugo (18 horas) para poner punto final a una temporada triste y ruinosa en la que no ha conseguido ni uno solo de los objetivos que se planteó al inicio de la temporada.

Los verdes dicen adiós en la cancha del Breogán a una Liga Regular en la que, pase lo que pase hoy, solo han podido ser decimosegundos, por detrás precisamente de su rival de hoy, equipo ascendido el pasado verano desde la LEB Oro a la ACB.

El partido no vale absolutamente para nada y será el último con la camiseta verde y morada de la mayoría de los jugadores que salten esta tarde al Pazo de los Deportes de la capital lucense.

Ibon Navarro tiene la única baja de Carlos Suárez para despedir la Fase Regular, en lo que será una fiesta del breoganismo, que incluso recupera para que se despida de su afición a Dzanan Musa, estrella este curso del cuadro gallego. El alero bosnio sale de una operación y jugará hoy (aunque muy lejos de su mejor estado de forma) para decir adiós sobre el parqué a la que ha sido su afición estos últimos meses.

Poco que añadir para un partido sin ningún aliciente y que se espera que signifique un borrón y cuenta nueva para a partir de la próxima semana comenzar a edificar un nuevo proyecto que sea mejor (tampoco hace falta mucho) que este que por fin acaba este sábado en Lugo.