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La Opinión de Málaga

Mercado de fichajes

Músculo y experiencia ACB: Dos retos pendientes para el resto del mercado

De los cuatro fichajes ya anunciados por el Unicaja, ninguno destaca por su explosividad física y solo dos, Djedovic y Kravish, tienen experiencia en España

Ibon Navarro tendrá a sus órdenes a partir de agosto un equipo totalmente renovado, con 8-9 caras nuevas. | ACBPHOTO

La dirección deportiva del Unicaja, encabezada por Juanma Rodríguez, y la dirección técnica, liderada por Ibon Navarro, continúan trabajando a marchas forzadas para tratar de construir la mejor plantilla posible en un verano en el que ya se han cerrado cuatro operaciones y quedan por formalizar otras cuatro o cinco más.

La plantilla del Unicaja 22/23 tiene a día de hoy 8 jugadores con contrato, aunque Yannick Nzosa no cuenta porque saldrá cedido en las próximas semanas rumbo a otro club de la propia Liga Endesa. Los siete que sí estarán seguro en el equipo verde y morado este próximo curso son Alberto Díaz, Kendrick Perry, Darío Brizuela, Nihad Djedovic, Jonathan Barreiro, Dylan Osetkowski y David Kravish.

En los despachos del club se ha hablado toda la postemporada de equilibrar la próxima plantilla del equipo con jugadores implicados, versátiles, que conozcan la Liga y con físico, una cualidad, esta última, que se echó mucho en falta la pasada campaña tanto en el juego interior como en el perímetro.

El caso es que los cuatro fichajes que ya han llegado (Perry, Djedovic, Kravish y Osetkowski) cumplen algunas de las características que se han verbalizado desde el propio club como «imprescindibles» para edificar el nuevo proyecto, pero sigue habiendo lagunas que los próximos fichajes deben tratar de corregir.

En un verano con tantos cambios en la plantilla, una cuestión que preocupa seriamente a Ibon Navarro es la de conjuntar lo más rápido posible a un equipo que será virtualmente «nuevo». El técnico va a empezar la pretemporada nada más que arranque agosto porque además tiene el problema de una «molesta» ventana FIBA en la segunda quincena del mes, tiene también el Eurobásket en plena pretemporada y la obligación de no fallar entre el 21 y el 25 de septiembre en la Fase Previa de la Basketball Champions League, única vía que tiene el Unicaja para poder participar a partir del próximo mes de octubre en competición europea.

Por este motivo, fichar jugadores con pasado en la ACB es una premisa que se ha puesto encima de la mesa casi para cada vacante a cubrir en la plantilla. Sin embargo, solo dos de los cuatro fichajes ya confirmados tienen pasado en la Liga Endesa. Kendrick Perry se estrenará en la ACB, con lo que eso supone siempre de adaptación, sobre todo para los jugadores americanos. Es verdad que lleva mucho tiempo en Europa y que es un jugador acostumbrado a cambiar de país casi cada año, pero no conoce la Liga y eso es un hándicap.

Mismo caso es el de Dylan Osetkowski. El interior norteamericano de pasaporte alemán es, quizás, el fichaje que más ha ilusionado a la «Marea Verde» de los ya han llegado hasta ahora. Pero es otro jugador que nunca ha estado en la ACB y que por lo tanto deberá pasar por ese proceso de adaptación del que no está nadie libre cuando desembarca en el baloncesto español.

Sí tienen experiencia ACB los otros dos recién llegados. Pero con matices. Kravish solo estuvo un año en Manresa en el que, por cierto, los primeros meses lo pasó muy mal y fue solo a partir de Navidad cuando empezó a jugar con una cierta regularidad. Djedovic es el que más ADN Liga Endesa tiene en su currículo, pero también es cierto que jugó en España hace muchos años. Se fue hace 12 temporadas...

Pero lo que más preocupa y llama la atención es la falta de músculo que presenta el equipo hasta ahora. Es verdad que faltan por fichar como mínimo dos jugadores interiores más, entre ellos el pívot titular, pero hasta ahora el físico brilla un poco por su ausencia. Perry sí es un jugador explosivo que saca partido de sus dotes físicas y Kravish podrá ayudar en ese aspecto, pero ni Djedovic ni Osetkowski son jugadores que se caracterizan por su «dureza». Nada que ver, desde luego, con esos nombres que sonaron en su día como Ángel Delgado o como Yankuba Sima, que sí «viven» de su gran fortaleza física.

Queda una tercera parte de la plantilla del Unicaja por definir. Falta un base, otro jugador de perímetro y un par de piezas más para el juego interior cajista, que podrían ser incluso tres. O sea, que todas las carencias que puedan vislumbrarse ahora hay margen y tiempo para taparlas. Vistos los problemas de físico que mostró el Unicaja 21/22 es impensable que el próximo proyecto verde repita el mismo error. Toca esperar y ver cómo acaba la reconstrucción.

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