Mario Saint-Supery tuvo este domingo frente al Betis su primera convocatoria con el Unicaja 22/23 para suplir la baja de última hora de Tyson Carter. Ibon Navarro ya afirmó en varias ocasiones que el canterano iba a ser esta campaña el jugador número 13 y este fin de semana no solo tuvo el premio de tener minutos sobre la pista, sino que se estrenó como anotador en Liga Endesa.

Cuando la ventaja ya superaba los 40 puntos a seis minutos del final del derbi andaluz, el Martín Carpena empezó a corear el nombre de Mario para hacerle saber a Ibon Navarro que quería ver al joven. Y el técnico cumplió con los deseos de la afición. Saint-Supery entró al partido a 5:25 del final para formar pareja en la dirección de juego con su ya reconocido ídolo Alberto Díaz y junto a él consiguió sus primeros puntos en ACB con dos tiros libres con una sonora ovación.

El canterano ya había jugado, también con el entrenador vitoriano, tres partidos de Liga la temporada pasada: Monbus Obradoiro, Baskonia y San Pablo Burgos. En todos ellos sumó 6 minutos sobre la pista, pero no había registrado ninguna anotación hasta este domingo, después de haber brillado horas antes con el equipo cajista de Liga EBA. 

Ibon Navarro es consciente del talento que tiene entre manos, pero aseguró en rueda de prensa que "ya no es un niño" y que se tiene que "ganar los minutos" para jugar en el primer equipo.