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Liga Endesa

Unicaja: peligro en las alturas

Los cajistas se enfrentarán este sábado al Monbus Obradoiro, equipo de la Liga Endesa que tiene en plantilla a tres de los jugadores interiores más altos de la competición: Dragan Bender (2.13), Rubén Guerrero (2.13) y Marek Blazevic (2.09)

Rubén Guerrero y Dragan Bender, del Monbus Obradoiro, forman una de las parejas interiores más alta de la Liga Endesa. ACBMEDIA

El Unicaja quiere buscar este sábado la cuarta victoria consecutiva de la temporada -entre Liga Endesa y BCL- contra su rival «favorito» de estos últimos años: el Monbus Obradoiro. La racha de resultados con la que llegan ambos conjuntos es opuesta. Sin embargo, no será una tarea nada sencilla porque el equipo malagueño no solo se va a encontrar un Fontes do Sar con una presión de bandera, sino que también con un peligro en las alturas: uno de los juegos interiores más altos de la ACB 22/23.

Dragan Bender (2.13 metros), el excajista Rubén Guerrero (2.13) y Marek Blazevic (2.09) forman parte de la lista de los jugadores más altos de la competición, y los tres pertenecen a la plantilla de Moncho Fernández. Es más, aunque sean especialmente altos, pueden cohabitar a la perfección en la pista. De hecho, es lo que ocurre. Bender y el malagueño tienden a salir juntos de inicio. Así que el Unicaja tendrá que derribar a los «rascacielos» gallegos para ganar.

El juego interior del Monbus Obradoiro no es un caso típico. Mucho menos en un baloncesto en el que los equipos se construyen cada vez más con un jugador «grande» y otros cuatro polivalentes que permitan hacer muchas rotaciones en defensa sin perder demasiada ventaja. Aunque el plan de Moncho Fernández ha sido uno muy diferente.

Rubén Guerrero es de sobra conocido en Málaga. Un jugador de gran envergadura que tiende a colocarse en el centro de la zona para atacar el aro o para distribuir hacia el resto de sus compañeros. El marbellí tiene su posición muy definida sobre la pista con un rango de tiro muy limitado a una distancia cercana al aro. Así que de él se podrían encargar Augusto Lima (2.09) y David Kravish (2.08).

El juego de Dragan Bender es todo lo contrario. El croata mide 2.13 metros y, aunque puede jugar en la posición de «5», lo más habitual es que lo haga como ala-pívot. El gran problema para los defensores del Unicaja es que se trata de un jugador con una capacidad de desplazarse por toda la pista casi impropia para su altura y un acierto en el tiro envidiable: 75.5% en tiros libres (3.6 de 4.7), 56.6% en tiros de 2 (4.3 de 7.6) y 42.9% en triples (1.7 de 4.0).

Soluciones

Precisamente, el Unicaja no ha construido este verano una plantilla especialmente alta. Juanma Rodríguez e Ibon Navarro optaron en el mercado de fichajes por menos centímetros y más polivalencia en esa reconstrucción. Por lo que son diversas las soluciones que puede encontrar el técnico en su banquillo para frenar al «cuatro» croata.

La más evidente, por cuestión de centímetros, podría ser Dylan Osetkowski (2.06). Un jugador que va mejorando en defensa con el paso de las jornadas y que también puede moverse por toda la pista. No obstante, por experiencia y por capacidad de trabajo, aunque con menos centímetros que Dragan Bender, Will Thomas (2.03) podría aparecer en escena con una buena carga de minutos.

Lo cierto es que, a pesar del balance gallego de 2 victorias y 5 derrotas, el reto es importante. Habrá que ver cómo le sienta al Unicaja el parón FIBA. El objetivo está claro: sobreponerse a la desventaja física bajo el aro para seguir acumulando triunfos y conseguir un buen posicionamiento de cara a la Copa del Rey de Badalona.

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