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67-83: Este Unicaja va muy en serio

Triunfo colosal del equipo malagueño en La Fonteta contra el Valencia Basket, con una actuación coral envidiable, que mantiene a los cajistas en los puestos más altos de Liga Endesa

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Liga Endesa | Valencia Basket - Unicaja, en imágenes EFE / ACBMedia

Todas las victorias son importantes, pero la que ha conseguido el Unicaja este domingo tiene una importancia "mundial" en el contexto cajista. Brillante, de puros genios y que puede valer mucho en las próximas semanas. Porque sí, el equipo malagueño conquistó La Fonteta (67-83) con ataque, defensa, lucha en el rebote, movimiento del balón... todo lo que esta ciudad y esta afición le había pedido a su equipo durante tantos y tantos años, y que le han servido ahora para sumar contra el Valencia Basket su sexta victoria en nueve jornadas de Liga. Un triunfo de mucho prestigio.

Son 6 triunfos en 9 jornadas de un equipo en el que hay nueve jugadores nuevos, que debería necesitar un proceso de adaptación. Sí, el proyecto comenzó en agosto, pero es que este Unicaja se ha saltado muchos pasos "lógicos". Disfrutan, sonríen, animan todos del banquillo, saltan, celebran y lo más importante: ganan. Ilusionan y clasificarse a la Copa del Rey es más que nunca una realidad al alcance de la mano.

La piedra sobre la que se ha edificado todo es la defensa porque no hay que olvidar que el Valencia estaba siendo uno de los mejores ataques de la Liga. El Unicaja se ha convertido en una roca. Los rivales intentar derribar esa muralla de multitud de formas. Pero es que Ibon Navarro ha creado un equipo rudo, con una defensa antológica y con una fuerza mental implacable. Los 67 puntos de una plantilla como la de Álex Mumbrú es la gran prueba a todo el trabajo que hay y ya van muchas demostraciones este año.

Tyler Kalinoski tuvo su primer gran partido en ataque con 14 puntos, Alberto Díaz repartió juego (5 asistencias), pero este domingo hay que hablar de dos jugadores. Jonathan Barreiro y Will Thomas habían sido hasta ahora, en cuestión de minutos, el '11' y el '12' de la plantilla, pero esta vez fueron fundamentales. Lo demostraron contra el Valencia. Entre los dos anotaron 15 puntos, capturaron 11 rebotes, sumaron 19 de valoración y unos intangibles a los que el equipo les tendrá que dar gracia.   

El Unicaja se plantó en la pista con un quinteto bastante defensivo: Alberto, Carter, Barreiro, Thomas y Kravish, algo sorprendente. ¿Funcionó atrás? Lograron contener el talento "taronja", pero lo que se frenó fue el propio ataque cajista. El 8-6 del minuto 5:32 era un buen reflejo, pero las entradas de Djedovic y Brizuela aportaron chispa y verticalidad al juego ofensivo. Menos contundencia en los rebotes por más frescura para anotar (15-14).

Sin embargo, el segundo cuarto dio entrada al vendaval cajista. No solo fue el parcial de 2-10 en dos minutos (17-24), sino el movimiento del balón, la concentración de los jugadores, los espacios en la pista... López-Arostegui, que marca siempre su cita con los cajistas, fue la única fuga. Pero los malagueños estuvieron perfectamente encajados. El ritmo y la anotación de Kalinoski y Thomas fueron la perfecta muestra de todo (25-38, min. 17). Mumbrú no sabía cómo pararlos y lo único que les mantuvo ahí (36-45) fueron los tiros libres.

Pero el Valencia es el Valencia por mejor o peor que esté y toda esa diferencia saltó por los aires con un Dubljevic que martirizó desde el triple (48-51). El trabajo no podía desaparecer en cuatro minutos. ¿Desaparición cajista o resurgir valenciano? Sea como fuere, después de todo, el partido volvía a comenzar (52-53) y eso nunca podía ser una buena noticia. Al menos, este equipo ha demostrado que sabe desenvolverse en tramos áridos. El Valencia-Unicaja entró ahí. Muchas faltas, técnicas, pérdidas... descontrol que los malagueños supieron manejar y que permitió a los de Mumbrú respirar (57-61). No obstante, López-Arostegui, que fue el gran dolor de cabeza, se marchó al banquillo con cinco faltas. Un alivio.

Con ese resultado tan igualado, los locales tenían que resentirse por algún lado. El Valencia venía de jugar dos partidos de Euroliga entre semana, el Unicaja estaba descansado, intenso y eso tenía que ser claver. Alberto siendo el Alberto de siempre y una versión explosiva de Carter pusieron el 63-74 a dos minutos del final. La victoria solo estaba en las manos del Unicaja y, concretamente en las de Carter, porque un tercer triple y un 2+1 de Perry acabaron de sentenciarlo todo (67-83). ¡Qué victoria! ¡Qué equipo! ¡Y con triple de Lima para terminar! Seis victorias en nueve jornadas. A seguir soñando.

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