El entrenador del Unicaja, Ibon Navarro, confía en recuperar el "factor Carpena" y esa presión ambiental que siempre ha demostrado la parroquia cajista para poder doblegar a un UCAM Murcia que llegará este miércoles a Málaga muy motivado. A partir de las 21:30 horas (Movistar Deportes), el equipo universitario intentará prolongar su racha en Liga, con dos triunfos consecutivos. "Vienen de haber conseguido tres victorias, dos en casa ante equipos como el Real Betis y Gran Canaria y de hacer un buen partido en Bursa", expresa el preparador vasco.

Acerca de la enfermería "verde", Navarro ha expresado: "Tenemos algún jugador toda con problemas de gripe, vamos a ver si esto no les impide jugar. Dylan Osetkowski está recuperándose de su problema en el dedo pulgar y vamos a ver si llega, misma situación que Tyler Kalinoski, cuyo esguince fue bastante fuerte y vamos a apurar las opciones para ver si mañana nos puede ayudar", alegó.

Y también ha matizado cómo se encuentra el canterano malagueño Alberto Díaz, que no jugó el último partido. "Tenía que haber parado antes, pero quería ayudar al equipo. Le han venido bien estos días con un tratamiento que le han hecho para intentar recuperar ese tobillo y que se encuentre mejor. Con él tenemos que ir un poco día a día, habrá días que se encuentre mejor y otros peor. Lo importante es que él esté tranquilo y que tengamos controlado el problema y que vaya mejorando poco a poco", argumenta Navarro.

Para el entrenador restan cinco partidos claves, "los cinco rivales de Champions en la Liga. Tenemos tres partidos en casa y ya vemos cómo está la liga. Todos los partidos son complicados, todos los equipos apuran sus opciones de estar en la Copa. Y además todos tienen sus opciones, empiezan a ser partidos con mucho en juego y todos los equipos van a ir a muerte y nosotros tenemos que estar preparados para esto".

No oculta la dificultad de batir a un rival como el UCAM que se llevó el duelo liguero del pasado marzo como visitante por un único punto (87-88). "Para nosotros es importante volver a jugar en casa y con, ojalá, un Martín Carpena como hemos podido vivir en los últimos partidos de Liga Endesa y que eso nos suponga un extra de energía. El equipo ahora mismo está atravesando algunos problemas físicos, antes o después tenían que llegar, y ahora nos gustaría sentir ese empuje de la gente que nos ayude, que el objetivo no está muy lejos pero no lo hemos conseguido y nos tienen que ayudar", reconoce el propio preparador vasco.

"A ellos les ha costado introducir algunos jugadores nuevos en la liga, que son diferenciales pero que tenían que integrarse como Trice, y tenían que encontrar el punto de juego para jugadores como Anderson o Pustovyi, que son muy desequilibrantes, pero tienen que hacerse. Era una cuestión de tiempo", ha matizado quien también fue hace justo un lustro inquilino del banquillo murciano.

Asimismo ha subrayado la "agresividad importante en la presión al balón", como gran arma del cuadro rival, "con un juego muy alegre, con muchísimas posesiones, muy agresivos en ataque y en defensa, y que tiene una racha de anotación tremenda y en un minuto son capaces de anotarte doce puntos con jugadores como Trice o McFadden, que son como puñales y te pueden cambiar el partido en un minuto".

Para Navarro se trata de una escuadra que exige estar 40 minutos muy concentrados y hay que saber que va a haber un momento "en el que vas a sufrir porque tienen mucho talento y tienes que estar preparado y tranquilo para que cuando llegue ese momento saber lo que hay que hacer y continuar". Y ha insistido en ese "factor Carpena" y el empuje de la grada: "El equipo siente esa ilusión de la gente, esa energía súper positiva con nosotros, y ahora toca remar un poco todos".

"Nos gustaría ver un Martín Carpena con mucha gente y con un buen ambiente que nos ayude. Nos hemos ganado que en un momento así la afición les empuje un poquito para acabar lo mejor posible la primera vuelta y ver hasta dónde podemos llegar. Ahora mismo nos hacen falta", ha finalizado.