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Basketball Champions League

El ALBA cambia de pabellón para recibir este miércoles al Unicaja en Berlín

La vuelta de los cuartos de final de la Basketball Champions League no se jugará en el majestuoso Uber Arena, sino en el Max-Schmeling-Halle, una cancha alternativa que el conjunto berlinés ha convertido este curso en un pequeño fortín

El ALBA-Unicja se jugará en el Max Schmeling Halle de Berlín.

El ALBA-Unicja se jugará en el Max Schmeling Halle de Berlín. / La Opinión

Emilio Fernández

Emilio Fernández

El Unicaja no se encontrará en Berlín el escenario habitual del ALBA. El segundo partido de la serie de cuartos de final de la Basketball Champions League, fijado para el miércoles 8 de abril a las 20.00 horas, se disputará finalmente en el Max-Schmeling-Halle y no en el imponente Uber Arena, una de las mejores canchas de Europa y que es la pista en la que el club alemán suele ejercer de local en sus grandes citas.

La decisión del cambio no responde a un capricho ni a una cuestión menor de intendencia: tiene una explicación puramente logística, aunque también encierra un matiz competitivo que los alemanes pretenden que influya en la eliminatoria. Y es que el ALBA, cuando anunció oficialmente este encuentro ante el Unicaja en el Max-Schmeling-Halle, recordó además que su equipo está invicto esta temporada en ese recinto: cuatro partidos y cuatro victorias.

Cambio obligado

El motivo del traslado es claro. El Uber Arena no estaba disponible ese miércoles porque ya tenía programado otro evento de primer nivel: el Eisbären Berlin-Kölner Haie, correspondiente al primer partido de las semifinales de la liga alemana de hockey sobre hielo, con inicio a las 19.00 horas. Es decir, apenas una hora antes del salto inicial previsto para el duelo europeo entre ALBA y Unicaja.

Sin margen para compartir instalación en una misma tarde y noche, el club berlinés se vio obligado a buscar una alternativa y la encontró en el Max-Schmeling-Halle, un pabellón de menor tamaño pero perfectamente apto para albergar una cita continental de este calibre. Situado en Prenzlauer Berg, en mitad del antiguo territorio fronterizo entre Berlín Este y Oeste, con aproximadamente la mitad de la capacidad que el Uber y que el Unicaja ya conoce de visitas anteriores al equipo berlinés.

Uber Arena, cancha habitual de juego para el ALBA Berlín.

Uber Arena, cancha habitual de juego para el ALBA Berlín. / La Opinión

No es la primera vez, ni mucho menos, que ALBA se ve empujado a reajustar su calendario doméstico o europeo por la disponibilidad de sus instalaciones. De hecho, en su propio calendario oficial el club ya advierte de que algunos partidos pueden sufrir cambios precisamente por coincidencias con competiciones europeas, necesidades televisivas o problemas de disponibilidad de pabellones. En una ciudad como Berlín, donde grandes recintos como la Uber Arena conviven con una agenda repleta de conciertos, espectáculos y otros eventos deportivos, este tipo de ajustes no resulta extraño. Lo singular en este caso es que el cambio llega en plena eliminatoria continental y obliga al Unicaja a preparar un contexto ambiental distinto al que cabría esperar cuando visita al gigante berlinés.

Fortín del ALBA

Y ahí aparece el segundo factor, el deportivo. Porque si el traslado nace de una necesidad, ALBA ha querido convertirlo también en una oportunidad. El club subrayó en el anuncio oficial del partido que regresaba a una pista en la que estaba invicto esta temporada. No era un simple reclamo comercial para vender entradas, sino un dato con peso competitivo. En la Max-Schmeling-Halle, el conjunto de Pedro Calles había firmado hasta ese momento cuatro victorias: el 90-68 ante el ratiopharm Ulm en el Pokal, el 89-83 frente a los Skyliners Frankfurt, el 87-82 contra Bamberg tras una prórroga y el 71-68 ante Würzburg. Cuatro partidos, cuatro triunfos y una sensación creciente de comodidad en un pabellón menos mediático que la Uber Arena, pero que le ha dado al ALBA un tono reconocible, más cercano y seguramente también más intenso.

Para el Unicaja, por tanto, el cambio de escenario obliga a leer el partido con un pequeño matiz añadido. Sobre el papel, podría pensarse que salir de la Uber Arena reduce el impacto visual y simbólico de jugar en la gran casa del baloncesto berlinés. Pero esa lectura puede quedarse corta si se atiende al rendimiento del ALBA en la Max-Schmeling-Halle. Allí no ha perdido este curso y allí ha encontrado, al menos hasta ahora, una respuesta competitiva muy sólida. El pabellón cambia, sí, pero no necesariamente para debilitar al rival del Unicaja. Incluso puede ocurrir lo contrario: que el ALBA haya encontrado en esa mudanza forzada una especie de refugio favorable en mitad de una serie de máximo nivel.

Así que la historia del cambio de pista tiene dos lecturas inseparables. La primera, la evidente, es que el ALBA no jugará en la Uber Arena porque esa noche la instalación está ocupada por las semifinales del hockey alemán. La segunda, quizá más interesante desde el punto de vista puramente baloncestístico, es que el equipo berlinés aterriza en una cancha que este curso le ha funcionado como un fortín. Y eso convierte el desplazamiento del Unicaja a la Max-Schmeling-Halle en algo más que un simple cambio de dirección en el mapa de Berlín.

Max Schmeling da nombre al pabellón en el que jugará el Unicaja este bmiércoles.

Max Schmeling da nombre al pabellón en el que jugará el Unicaja este bmiércoles. / Facebook

¿Quién fue Max Schmeling?

El Max Schmeling Halle fue la casa del Alba hasta 2008, cuando se mudó a uno de los mejores pabellones del continente. Es un pabellón ya con medio siglo de vida, algo más viejo que el Martín Carpena. Fue inaugurado en 1996 y lleva el nombre de una celebridad del deporte alemán. Max Schmeling fue el primer boxeador europeo que detentó el título mundial del peso pesado en el siglo XX. Icono del deporte alemán, fue tumbó en un memorable combate al gran Joe Louis en el Yankee Stadium de Nueva York, en 1936, ante 70.000 personas. Aquel triunfo de un boxeador blanco ganando en su casa a un boxeador negro fue mucho más que un mero resultado deportivo en el contexto de la Alemania de Hitler.

Schmeling, que murió en 2005 con 99 años, fue enviado al frente en la II Guerra Mundial como paracaidista. En los años 90 del siglo pasado fue elegido como el mejor deportista alemán de todos los tiempos. Por eso, principalmente, se le dio nombre a la instalación en la que este miércoles el Unicaja buscará el billete directo para la Final Four de Badalona 2026.

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