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Unicaja

Chris Duarte: "Si Ibon me pide es porque él ve que tengo capacidad y eso me hace sentir bien"

Chris Duarte, alero dominicano del Unicaja, repasa en una entrevista con la Agencia EFE sus primeros meses en el baloncesto europeo y su adaptación en el equipo malagueño

Chris Duarte, jugador del Unicaja.

Chris Duarte, jugador del Unicaja. / EFE/J. Zapata

EFE

Málaga

Chris Duarte, alero dominicano del Unicaja, repasa en una entrevista con la Agencia EFE sus primeros meses en el baloncesto europeo y su adaptación en el equipo malagueño, asegura que “está haciendo todo lo posible por encajar”, que “nunca” llegó para ser el “jugador estrella” y que “siempre va a exigir jugar más minutos”, además de animar a la afición a que “confíe” en una plantilla “con recursos para dar cualquier susto en cualquier momento”.

Ocho meses después de fichar por el Unicaja, Christopher Theoret Duarte (Puerto Plata, República Dominicana 1997) vuelve al lugar donde comenzó este nuevo capítulo de su trepidante carrera, con la NBA como cima y, ahora, con la mejor liga de Europa como desafío.

¿Cómo está física y mentalmente?

Me encuentro súper bien. Hemos tenido muchas dificultades, muchas altas y bajas en el equipo, pero individualmente yo me siento bien. ¿Aquella lesión de sóleo que me frenó un poco? De eso ya estoy bien.

Su equipo está actualmente en dinámica negativa, con cinco derrotas consecutivas en Liga Endesa y algunos partidos que han generado decepción entre los aficionados. Tanto su entrenador, Ibon Navarro, como su presidente, Antonio Jesús López Nieto, han manifestado que “se van a tomar medidas”. ¿Cómo afronta la plantilla esta situación?

El trabajo nuestro es mantenernos positivos. Hay que ser honesto: han pasado muchas cosas este año. A ver, una semana tenemos un equipo, otra semana tenemos otro. Hemos tenido muchas lesiones, muchos problemas físicamente y aún así nosotros hemos batallado y tenido buenos momentos. Lo de tomar decisiones, eso no es trabajo mío, eso es trabajo de Ibon y del presidente.

¿Cómo gestiona la presión y las expectativas puestas en usted? ¿Lee comentarios en redes sociales o en prensa deportiva?

Eso toda mi vida me ha pasado. Donde quiera que tú llegas, la gente pone expectativas y crea un personaje o un jugador en su cabeza. Sí, prensa y redes sí las leo, y al contrario: a mí me motiva. Esas cosas me recuerdan a cuando yo venía saliendo del Draft de la NBA, que de mí se hablaba un montón, que no iba a ser primera ronda, que no merecía serlo y mira cómo terminé. Lo mismo pasa aquí.

Sí que se habla mucho y se dicen muchas cosas negativas y esas cosas tratamos de voltearlas y ponerlas en positivo, porque nosotros somos los únicos que sabemos lo que pasa dentro del vestuario. La gente no sabe nada, la gente habla de lo que ve. El trabajo de nosotros es mantenernos unidos y seguir cumpliendo las metas. Hemos llegado a la Final Four de BCL, llegamos a la Copa. Obviamente los resultados no fueron como uno quería, pero hemos ido cumpliendo objetivos.

Chris Duarte lanza a canasta en el Parque del Oeste, donde fue presentado con el Unicaja.

Chris Duarte lanza a canasta en el Parque del Oeste, donde fue presentado con el Unicaja. / EFE/J. Zapata

¿Cómo es ese vestuario del Unicaja por dentro?

Nosotros tenemos buen vestuario. Siempre estamos relajando el uno con el otro, jugando, bromeando, haciendo chistes, tratándonos como hermanos. Nosotros compartimos mucho, siempre nos ayudamos. Tenemos un buen grupo, eso no ha sido un problema. Si ven que necesitas ayuda en algo, no tienes ni que preguntar.

Llegó a Málaga en agosto de 2025. ¿La ciudad y la vida aquí es como le habían contado o como se imaginaba?

Aparte de todo el diluvio que pasó aquí (risas), sí, de verdad que la estamos pasando bien. Mis hijos se han adaptado a la escuela, yo me he adaptado a la ciudad, mi esposa está bien. Estoy haciendo lo que me gusta. El cariño que uno recibe aquí en la ciudad de Málaga es fenomenal.

¿Qué es lo que más le ha costado del baloncesto que se juega en Europa?

Obviamente el juego es diferente, las normas son diferentes. La filosofía de Ibon es una filosofía diferente. Todo eso tarda tiempo. Las cosas no surgen de la noche a la mañana. Eso del tema de la adaptación, de verdad que ni me gusta conversar de eso, sinceramente, porque es algo que es obvio. Es normal que cuando tú llegas a un lugar nuevo, te va a tomar tiempo adaptarte. Y quizás te adaptes y quizás no. Las cosas son así.

Decidió ir al Unicaja porque buscaba estabilidad para usted y para su familia. Firmó un contrato de dos años más un tercero opcional. ¿Se sigue viendo aquí los próximos años, o ha cambiado algo esa visión del principio?

Mi mentalidad sigue igual. Por eso me ves todo el día tratando de hacer las cosas bien, tratando de hacer lo que Ibon me pide. Aún me guste o no, yo sigo tratando de hacer lo que se me exige. Así que mi mentalidad sigue igual. Yo quiero estabilidad, estoy cansado de moverme de un lado a otro. Ya cuando tú entras a ese mundo de familia, las cosas cambian. Ya no es tanto cómo te sientas tú, es cómo te sientan tus hijos, cómo se siente tu esposa, y eso es lo muy importante para mí.

Un denominador común en su carrera es la paciencia y la persistencia. Esperar el momento e insistir en ganarse una oportunidad. Por ejemplo, en la universidad de Oregon, decidió quedarse un segundo año y gracias a eso, le llegó la oportunidad del Draft. Esa paciencia no la pierde.

Sí, yo sí que he aprendido algo de eso y es que si tú empiezas a correrle a las circunstancias, a los problemas, pues estás mal, porque problemas vas a haber en todos lados. Donde quiera que vayas, vas a vivir cosas que quizás no te gusten. Y lo que tienes que hacer es afrontarlo y buscarle el lado positivo, y poder nadar en esas aguas. Y eso es lo que yo he aprendido. Eso es lo que estoy haciendo ahora. Estoy haciendo todo lo posible por encajar, por ayudar a este club y darle buenos momentos a la ciudad de Málaga.

¿Se siente cómodo con el rol que le da Ibon Navarro? ¿Le frustra, de alguna manera, no poder jugar más minutos en su sistema?

Soy el primero que quiero jugar más. ¿Que tengo la capacidad de jugar más? Sí, eso yo lo sé, pero al final del día es el equipo de Ibon, es él quien decide cuánto se va a jugar y cuánto no. Ese es su problema, ese es su rollo, como dicen ustedes. Sí, yo siempre voy a exigir más minutos porque siento que tengo la capacidad. Tengo esa habilidad de poder ayudar más al equipo. Siento que puedo ayudarlo más. Yo me mantengo en mi línea, haciendo mi trabajo y lo que se me pida.

En una entrevista en una televisión local, Ibon dijo que usted “se siente la estrella del equipo y le hemos convencido de que eso no es así”. ¿Se siente el jugador franquicia del Unicaja?

Yo nunca llegué aquí diciendo que soy la estrella o que aquí hay que hacer lo que Chris te diga. No. A ver, el recibimiento que se me dio a mí yo nunca lo pedí. Esto el club decidió hacerlo, cosa que le agradezco mucho porque eso a mí me encantó, fue una sorpresa grande para mí y mi familia, un día inolvidable. Pero yo nunca llegué aquí con que yo soy la estrella. Eso se lo han creado ustedes, se lo habrá creado la afición.

Sí, tengo mi aura, voy a llegar y voy a caminar como camino, voy a hablar como hablo, voy a ser yo. Pues no voy a cambiar, soy así, y voy a tener la confianza de que soy el mejor jugador allá donde vaya, y que nadie me puede defender. Que lo puedo hacer todo. Esa confianza nunca la voy a poner hacia un lado, porque eso es lo que me ayudó a mí a llegar donde he llegado. Al llegar a los altos niveles, si no llegas con esa confianza, lamentablemente no serás un buen jugador.

¿Le piden más de lo que en su día le plantearon al ficharle? Ser mucho más que un anotador: generar o defensas específicas.

Si Ibon me lo pide es porque él ve la capacidad que tengo de hacerlo. Y esas son cosas que a mí me hacen sentir bien. Para eso yo estoy aquí, para ayudar en lo que sea. Si mañana me necesitan de dos, lo hago, de tres, lo hago. De base, pues lo hago. Ya lo he enseñado. En Manresa jugué de uno y lo hice genial, que Alberto Díaz estaba de baja. Necesitábamos un jugador que pudiera generar y asumí ese rol. Eso me gusta. Ahí yo me doy cuenta de que hay capacidad, hay habilidades y hay confianza.

¿En qué partido ha disfrutado más en lo individual?

He tenido varios juegos buenos, aquel partido contra UCAM Murcia porque ganamos [por 92-88 con 20 puntos y 25 de valoración]. Ahí yo pude ser yo. También contra el Madrid he tenido buenos momentos. Es dependiendo del rival, porque hay rivales que no me permiten que haga mi juego por cómo defienden. No voy a decir el de Baskonia porque ese día Markus Howard nos ganó con un triple final.

Mirando atrás, ha tenido que recorrer muchos kilómetros desde muy joven. Vayamos al año de 'rookie' en Indiana Pacers. Le eligen el puesto 13 en el Draft. Acabas ese año en el segundo mejor quinteto de novatos. La cima de su carrera. ¿Cómo lo recuerda?

Eso es un sueño. Yo recuerdo desde que me fui a los Estados Unidos a temprana edad. Me acuerdo preparándome para el draft y todas las personas diciendo cosas negativas de mí. Yo bajé mi cabeza, trabajé y trabajé. Y fui un “lottery pick” [uno de los primeros catorce puestos del Draft]. Escuché mi nombre en el draft y llegué a Indiana. Mi primer partido, 27 puntos, récord de un debutante en la franquicia. Lo hice muy bien.

Luego vinieron lesiones y cosas que uno debe pasar para aprender. Esas son experiencias únicas, hay muchos sacrificios detrás, irte de tu país solo, sin padres y sin nadie que te guíe. Yo era un niño caminando el mundo en base a instintos: que tengo que ir por la derecha, por la izquierda, que no debo hablar con estas personas... Tengo muchas experiencias. A veces siento que me comporto como una persona vieja (ríe). He vivido muchas cosas.

¿Cambió su visión de la NBA con los años? Siempre se dice que la NBA es, por encima de todo, un negocio donde los jugadores son mercancía.

Sí, sí. Mi primer año en Indiana creo que llegué en un mal momento a ese equipo. Porque era un equipo que tenía muchos veteranos que no querían estar allí. Y había mucho individualismo. Era mucho... Tú por allá, yo por aquí, y no era nada ser un equipo. Muchas negatividades, muchas peleas. Hubieron muchas cosas que no me gustaron y sí, cambiaron esa visión de cómo yo veía la NBA. Antes de llegar a la NBA, yo pensé: “Okay, ahora somos todos profesionales, ahora sabemos todo lo que tenemos que hacer”. Y era lo contrario.

Y los traspasos allí. Muchas veces los jugadores se enteran de un día para otro de su próximo destino. ¿También lo sufrió?

Tú más o menos sabes si te van a traspasar o no. Yo sabía que me iban a cambiar porque ya ese año no era un juego para mí, era un trabajo. Y ya cuando eso pasa, la situación es mala, ya cuando empiezas a ver las cosas como un trabajo… es porque ya no te estás divirtiendo. Y entras y todo te molesta, nada te agrada. Yo también quería un nuevo comienzo porque no me sentía bien allí, en Indiana. Estaba en Grecia cuando me llamó mi agente y me dijo: te van a cambiar. Y yo de verdad que estaba contento. Me iba a reunir allá con un viejo compañero, Domantas Sabonis, una buena persona. Estaba súper emocionado por el nuevo comienzo en Sacramento Kings.

Y de Sacramento fue a Chicago Bulls, para después marcharse a la liga de Puerto Rico. ¿Fue a recuperar esa ilusión por el juego de la que habla?

Allí volví a recuperar ese amor por el baloncesto. Esa fue una de las razones por la cual yo fui a Puerto Rico, a pasármela bien, a jugar, a recuperar esas sensaciones, a sentirme ese jugador dominante que yo sé que soy. Porque en la NBA, en Sacramento, me daban la oportunidad, luego no; me la daban, luego no, me lesionaba, luego estaba bien. Y era un entra y sale. Luego llego a Chicago y fueron claros conmigo: lamentablemente, este es el grupo que tenemos.

Luego de ahí, no quería estar en mi casa solamente entrenando. Yo quería recuperar ese amor por el deporte porque soy muy joven para decirle adiós al baloncesto. En ese momento, sentí que Puerto Rico era la mejor opción para mí y me salió súper bien. La franquicia de los Vaqueros me dio esa oportunidad de volver a sentirme como un niño, de volver a sonreír. Ganamos el campeonato y se dio todo.

Duarte reflexiona sobre la actualidad del Unicaja.

Duarte reflexiona sobre la actualidad del Unicaja. / EFE/J. Zapata

Terminando su etapa en Puerto Rico tuvo varias ofertas en la mesa, entre ellas, del Real Madrid. Pero la llamada del Unicaja le convenció.

Gracias a Dios y al trabajo que he puesto toda mi carrera, me he puesto en situaciones donde soy yo el que decido, aunque las últimas palabras sean del club de aceptarme o no. Estaba jugando en Puerto Rico y sabía que opciones iba a tener y muchas. Eso era algo que yo tenía muy claro. Mi concentración era jugar, jugar, jugar, pasármela bien, disfrutar, que yo sabía que eso iba a venir luego. Cuando me llega la llamada del Unicaja, pues vi todo fuera del baloncesto y dije: “esto es, Ibon, ya voy para allá”. Y así se dio.

También tuvo opciones de continuar en la NBA.

Yo recuerdo que Golden State Warriors me quería dar la oportunidad y que Toronto Raptors quería que fuera allá… pero si no veía algo claro y seguro, no quería ir a un equipo a sentarme en la banca todo el año, a pasar lo mismo. Porque de verdad que sí, que estás ganando mucho dinero en la NBA, pero hay una parte del juego que te hace sentir bien. Es como cuando a un niño tú le quitas su carrito, su juguete, le quitas parte de su felicidad, lo mismo me pasa a mí.

¿Ver al mejor Chris Duarte en Málaga está cerca?

Sí, está llegando, está llegando. Obviamente, ¿qué jugador ha tenido 82 partidos buenos? Ninguno. Va a haber partidos malos y buenos. Hay que mantenernos ahí. Yo voy a seguir mejorando, voy a seguir encajando en el sistema, en la filosofía y voy a seguir dando lo mejor de mí. Estoy haciendo lo que puedo.

Por último, deje un mensaje para la afición de Unicaja en esta recta final de temporada.

Aquí se centra mucho en lo negativo y no en lo positivo. En todas las circunstancias tiene que haber algo positivo. Obviamente todos los años no va a ser igual. Es un equipo nuevo, hay jugadores nuevos y todo tarda, las cosas toman su tiempo. Hay veces que llega temprano y veces que llega tarde. Hemos tenido muchas bajas también, el equipo no ha estado al completo en mucho tiempo. Y aún así, estamos en la Final Four de BCL y todavía estamos en posición de play off de Liga. Todavía tenemos oportunidad de seguir compitiendo por el título de Liga ACB. Cuando jugamos la mayoría de partidos con los equipos top. Sí, hemos perdido, pero no han sido juegos que tú digas que nos arrasaron.

Hemos competido y hemos enseñado que tenemos potencial, tenemos recursos para dar cualquier susto en cualquier momento. A la hora, como dice Ibon, que nosotros hagamos click como él quiere y de verdad que podemos dar el susto. La temporada no se ha terminado, todavía tenemos la oportunidad de ganar un campeonato en la BCL. Estamos en posición de hacer otra historia. Que confíen. Claro que tienen que confiar. Y que vengan y nos apoyen, que su apoyo es muy importante.

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