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Planificación

Unicaja: paciencia, un mercado "imposible" y el ejemplo de Tyson Carter

El club verde tiene por delante cuatro incorporaciones clave que realizar en un verano marcado por precios disparados, muchos competidores con más dinero y la necesidad de esperar oportunidades, como la que llegó a punto de empezar la pretemporada 2022, con el escolta ahora del Estrella Roja

López Nieto, Txus Vidorreta y Juanma Rodríguez.

López Nieto, Txus Vidorreta y Juanma Rodríguez. / Unicajab/Photopress-Mariano Pozo

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Emilio Fernández

Emilio Fernández

El Unicaja ya ha dado los primeros pasos de su nuevo proyecto, pero el mercado todavía va a exigir calma, cintura y mucha paciencia. La llegada de Txus Vidorreta al banquillo, el refuerzo de Melwin Pantzar tras su cesión en el Surne Bilbao Basket y el fichaje de Cameron Hunt desde el Joventut son tres movimientos importantes para empezar a construir la plantilla 2026/2027. Sin embargo, el trabajo no está ni mucho menos terminado. Al equipo le quedan todavía cuatro fichajes por cerrar para completar una plantilla que el club quiere larga, competitiva y preparada para sostener la exigencia de la Liga Endesa, la Basketball Champions League y, ojalá, la Copa del Rey de Valencia 2027.

"Paciencia"

Txus Vidorreta ya lo advirtió en su presentación como nuevo entrenador del Unicaja la semana pasada. El técnico pidió paciencia a la afición para ver cómo termina quedando el proyecto. No fue una frase de circunstancias. Fue casi una declaración de principios para explicar en qué momento se encuentra el mercado. Ahora mismo, negociar es difícil. Los jugadores cotizados están en sus máximos, los agentes aprietan y los clubes con mayor capacidad económica están marcando el ritmo.

Txus Vidorreta, durante la rueda de prensa.

Txus Vidorreta, durante la rueda de prensa de su presentación. / Unicajab/Photopress-Mariano Pozio

El Unicaja tiene argumentos deportivos muy potentes: estabilidad, proyecto, ciudad, el horizonte de la NBA Europa, ambición y una estructura que viene de ganar mucho en los últimos años. Pero no juega la misma liga económica que los grandes presupuestos de la Euroliga ni que algunos nuevos ricos de Grecia y Turquía, dispuestos a elevar contratos y a pagar cantidades que condicionan todo el tablero. Mientras esos equipos no cierren sus plantillas, llegar a jugadores de máximo nivel es imposible.

La burbuja de los grandes presupuestos

El problema no es solo fichar bien. Es fichar bien en el momento adecuado. A estas alturas del verano, muchos jugadores todavía esperan una llamada de Euroliga, una oferta superior o un contrato que hoy quizá parece inviable, pero que dentro de unas semanas puede cambiar por completo. Un jugador que ahora pide, por ejemplo, 500.000 dólares puede bajar a 400.000 si ve, en unos cuantos días, que no encuentra el destino que esperaba. Y, si el mercado avanza sin que se coloque, quizá dentro de un mes su precio se quede en 300.000. El mismo jugador puede valer casi la mitad.

Ahí entra la paciencia. No se trata de quedarse parado, sino de no precipitarse. El Unicaja está trabajando en muchas operaciones a la vez, tocando distintos perfiles y manteniendo abiertas varias vías. Pero gastar antes de tiempo puede ser tan peligroso como llegar tarde. En un mercado inflado, la prudencia también es una forma de competir.

El precedente de Tyson Carter

El mejor ejemplo reciente lo tiene el propio Unicaja. En el verano de 2022, el de la gran reconstrucción tras la llegada de Ibon Navarro, el club terminó encontrando una oportunidad de mercado que unas semanas antes parecía imposible: Tyson Carter. El escolta estadounidense llegó cedido en agosto, muy cerca del inicio de la pretemporada de aquel verano.

Tyson Carter, a la salida del hotel hacia el último entrenamiento previo al partido contra el Petro

Tyson Carter, en su etapa como jugador del Unicaja. / Unicaja

Aquella operación terminó siendo una de las claves del despegue posterior del proyecto. Carter no era una pieza sencilla de alcanzar en el inicio del verano, pero apareció en el momento oportuno. El Unicaja supo esperar, leer el contexto y atacar cuando se abrió la puerta. Esa experiencia está muy presente ahora, en un verano diferente, pero con una lógica parecida: no siempre gana quien ficha primero, sino quien ficha mejor.

Cuatro fichajes para definir el techo

Se buscan muchas piezas en el mercado, sin pausa, pero también sin prisa. El equipo necesita físico, defensa, tiro y capacidad para competir contra perfiles de primer nivel. Todo eso cuesta mucho dinero. Hoy, menos que ayer, pero más que mañana. Ahí está el reto de la dirección deportiva, saber colocarse para cuando llegue el momento.

El Unicaja sabe lo que necesita, pero también conoce sus límites. No puede entrar en todas las subastas ni pagar cualquier precio. Por eso este mercado exige temple. Los grandes clubes europeos son los que mandan ahora. Cuando esos rosters empiecen a cerrarse, quedarán jugadores de nivel sin el contrato esperado, agentes con menos margen y oportunidades más razonables para clubes como el Unicaja.

La impaciencia de la afición es comprensible. Después de una etapa histórica, el listón está muy alto y el cambio de ciclo obliga a acertar. Pero el verano no se gana en junio. El primer Unicaja de Vidorreta está en proceso de construcción. Y hay que acertar.

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