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Plantilla

Jonathan Barreiro, el comodín de Txus Vidorreta: ¿alero, ala-pívot o las dos cosas?

El jugador gallego afronta su sexta temporada en el Unicaja como uno de los veteranos de la plantilla y con una polivalencia que puede ser clave para terminar de encajar el puzle del nuevo proyecto verde y morado

Jonathan Barreiro afronta su sexta temporada en Málaga.

Jonathan Barreiro afronta su sexta temporada en Málaga. / Unicajab/Photopress-Mariano Pozo

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Emilio Fernández

Emilio Fernández

Jonathan Barreiro vuelve a empezar. Otra temporada más en el Unicaja, otro proyecto, otro entrenador y un papel que puede ser más importante de lo que aparenta en la primera fotografía de la plantilla. El alero gallego afronta el curso 2026/2027 como uno de los veteranos del vestuario cajista, ya plenamente integrado en la cultura competitiva que ha definido al club en los últimos años y ahora obligado a adaptarse a una nueva etapa con Txus Vidorreta al mando, tras la salida de Ibon Navarro rumbo al Estrella Roja de Belgrado.

Jonathan Barreiro, durante el partido de este viernes en Vitoria.

Jonathan Barreiro, durante el último partido de la pasada temporada en Vitoria. / ACBPhoto-Aitor Bouzo

Una continuidad con sentido

Su continuidad no es un simple trámite. El Unicaja decidió mantener a Barreiro en su plantilla para esta campaña 2026/2027 porque entiende que su perfil sigue teniendo valor dentro de un róster que ha cambiado mucho y que todavía busca su último ajuste en el mercado. El coruñés no es el jugador más mediático, ni el fichaje que genera más titulares, ni una pieza que necesite muchos balones para sentirse útil. Pero precisamente ahí está parte de su importancia: Barreiro puede ayudar a ordenar el equipo desde la sombra, cubriendo necesidades distintas según el rival, el momento de la temporada o la configuración final que tenga el juego interior verde y morado.

Más de 250 partidos como cajista

Los números explican también su peso dentro del club. Barreiro suma ya 254 partidos oficiales con el Unicaja, 166 de ellos como titular, con una media global de 15:47 minutos, 4,7 puntos y 2,7 rebotes. En Liga Endesa, su balance es de 164 encuentros, 108 titularidades, 15:31 minutos, 4,3 puntos y 2,7 rebotes. En la Basketball Champions League, competición clave en la etapa reciente del club, ha disputado 71 partidos con el Unicaja, con 5,6 puntos, 2,9 rebotes y un notable 45,7% en triples. Son cifras que no hablan de una estrella estadística, pero sí de un jugador de rotación consolidado, fiable y acostumbrado a producir en diferentes contextos.

Alero, ala-pívot... o las dos cosas

La gran pregunta es evidente de cara al primer proyecto de Txus Vidorreta en la Costa del Sol: ¿será Barreiro alero, ala-pívot o las dos cosas? En principio, el gallego arranca como uno de los aleros altos de la plantilla. Su tamaño, su conocimiento del juego y su capacidad para defender cuerpos grandes le permiten ocupar esa posición con naturalidad. Pero el escenario del Unicaja invita a pensar que su temporada no se limitará al puesto de "3". La construcción de la plantilla y la búsqueda de un pívot intimidador convierten su polivalencia en una herramienta especialmente valiosa para Vidorreta.

Txus Vidorreta entrando al primer entreno de la temporada.

Txus Vidorreta entrando al primer entreno de la temporada. / Mariano Pozo

El pívot que falta condiciona el puzle

Si el Unicaja consigue cerrar el fichaje de ese interior físico que lleva semanas buscando, el dibujo del juego interior quedaría con Amine Noua y Tyson Pérez como ala-pívots más puros. Dos perfiles potentes, distintos y complementarios, pero solo dos especialistas para una temporada larguísima, con Liga Endesa, Basketball Champions League, Supercopa, Copa del Rey y una exigencia que no permite vivir al límite. Ahí aparece Barreiro como solución natural. No como un parche, sino como una tercera vía para dar minutos al "4", abrir la pista, cambiar emparejamientos y permitir que el equipo no dependa siempre de la misma rotación. Otra cosa es que no llegue ese "5" bicho en los próximos días, se apueste por un "4" y entonces el papel de Barreiro se centrará más en el perímetro... salvo sorpresa.

Un perfil que encaja con Vidorreta

Vidorreta es un entrenador que entiende muy bien el valor de los jugadores híbridos. En sus mejores equipos siempre ha tenido piezas capaces de moverse entre posiciones, ajustar defensas y dar equilibrio a quintetos diferentes. Barreiro encaja en esa lógica. Puede jugar de alero en estructuras más grandes, pero también de ala-pívot en quintetos más móviles, con más amenaza exterior y mayor capacidad para cambiar en defensa. No se trata solo de dónde aparece en la ficha oficial, sino de cómo puede ayudar a que el equipo tenga más respuestas.

Una última temporada al alza

La pasada temporada refuerza esa lectura. Barreiro jugó 52 partidos oficiales, 35 como titular, con 16:58 minutos, 5,1 puntos y 3,1 rebotes de media. Es decir, estuvo por encima de sus promedios globales como jugador del Unicaja y volvió a demostrar que puede tener continuidad cuando el equipo necesita tamaño, físico y equilibrio. No es una pieza para medir solo por los puntos, sino por la capacidad de sostener quintetos, tapar necesidades y no desentonar cuando cambia la estructura del equipo.

Rueda de prensa conjunta de Jonathan Barreiro y Tyson Perez.Palacio de los Deportes Jose Maria Martin Carpena.Temporada 2025-2026.

Jonathan Barreiro, junto a Tyson Perez / Unicajab/Baloncesto-Mariano Pozo

Mucha competencia en el perímetro

La competencia en el perímetro, eso sí, será alta. Ignas Brazdeikis llega para tener peso en el puesto de alero, Tyler Kalinoski puede alternar las dos posiciones exteriores, Nihad Djedovic mantiene su experiencia y lectura, y Simonas Lukosius añade tiro, tamaño y capacidad para moverse también entre el "2" y el "3". En ese contexto, Barreiro no tendrá un camino despejado si se le mide únicamente como alero. Pero su ventaja está precisamente en que no necesita ser solo eso. Su valor aumenta cuando se analiza la plantilla completa y no una posición aislada.

Pegamento para una plantilla larga

El nuevo Unicaja necesitará especialistas, pero también pegamento. Jugadores que acepten roles cambiantes, que puedan jugar diez minutos un día y veinticinco otro, que entren para defender a un alero físico o para sostener al equipo como ala-pívot abierto. Barreiro ya conoce esa función. Ha vivido años de éxitos, ha formado parte de una era histórica y sabe que en un equipo ganador no todos los papeles se explican por los puntos o los tiros lanzados.

Por eso su temporada puede ser más relevante de lo que indica el ruido del mercado. Porque mientras el foco está en el pívot que falta, en los fichajes y en el estreno de Vidorreta, Barreiro representa una de esas piezas que permiten que todo encaje. Si el Unicaja encuentra el interior intimidador que busca, el gallego puede ser el puente entre el perímetro y el juego interior. Si hay lesiones, cargas o problemas de faltas, será una opción inmediata para ampliar la rotación. Si el partido pide tamaño, ahí estará. Si pide movilidad, también. Vidorreta tendrá muchas piezas nuevas que ordenar y Barreiro puede ser una de las que ayude a que el puzle no se desarme.

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