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Planificación

Los grandes retos de Txus Vidorreta para el Unicaja 2026/2027

El técnico vasco inicia una nueva etapa en Málaga con la misión de construir un equipo casi nuevo, gestionar una plantilla larga, recuperar la pelea por los títulos y afrontar una BCL que puede abrir la puerta a la futura NBA Europa

Vidorreta, durante un entrenamiento.

Vidorreta, durante un entrenamiento. / Unicaja/Mariano Pozo

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Emilio Fernández

Emilio Fernández

Txus Vidorreta ya está plenamente al mando del Unicaja 2026/2027. Su llegada al banquillo verde y morado no se produce en un contexto cualquiera. El club viene de cerrar una etapa histórica con Ibon Navarro, pero también de una última temporada muy lejos de las expectativas: sin clasificación para el play off por el título de la Liga Endesa, con un paso fugaz por la Copa del Rey y sin poder defender con éxito una Basketball Champions League que había conquistado en las dos ediciones anteriores en Belgrado 2024 y Atenas 2025.

Por eso, el nuevo proyecto no nace con aire de transición, sino con la obligación de competir desde el primer día. Vidorreta tendrá una plantilla con muchas novedades, un mercado todavía abierto y una exigencia máxima en todas las competiciones. El reto no será solo fichar bien o ganar partidos. Será reconstruir una identidad, ordenar un vestuario largo y devolver al Unicaja a la pelea real por los títulos.

Son muchos los retos que tiene por delante en técnico bilbaíno. Todos ellos pueden resumirse en 5 vías fundamentales.

1. Convertir una plantilla nueva en un equipo

El primer gran desafío del técnico será transformar una plantilla con muchas caras nuevas en un verdadero equipo. El Unicaja está inmerso en una remodelación importante y el nuevo entrenador tendrá que acelerar la integración de los fichajes para que el grupo no sea únicamente una suma de nombres.

Primer entrenamiento del Unicaja en el Carpena en la temporada 26/27

Imagen del primer entrenamiento del Unicaja en el Carpena en la temporada 26/27 / Unicaja/Mariano Pozo

La química fue fundamental en la "era Ibon" para conseguir los títulos y también será fundamental para que esta nueva etapa sea exitosa. Vidorreta necesitará definir roles, repartir responsabilidades y crear automatismos desde la pretemporada. En un proyecto con tantos cambios, el margen de adaptación suele ser limitado, sobre todo cuando el calendario aprieta muy pronto y el club está obligado a competir en la Liga Endesa, la Basketball Champions League y el resto de torneos. El talento individual será importante, pero no suficiente. El Unicaja necesita volver a ser un bloque reconocible, con conexiones claras en ataque, normas defensivas asumidas y una idea común. Ahí tiene mucho trabajo el nuevo entrenador.

2. Aplicar su estilo sin romper lo que funcionaba en el Unicaja

Vidorreta llega con su propio método, su experiencia y una forma muy definida de entender el baloncesto. Pero también hereda un club que en los últimos años había construido una identidad muy marcada: energía, ritmo alto, presión defensiva, rotaciones largas y una conexión especial con el Carpena. El reto estará en introducir sus ideas que tan buenos resultados le han dado en el CB Canarias sin desnaturalizar todo lo que hizo fuerte al Unicaja de Ibon. El técnico deberá darle su sello al equipo, pero sin que el cambio de ciclo se convierta en una ruptura traumática. Ese equilibrio será una de las claves del curso. El Unicaja no puede vivir anclado en lo que fue, pero tampoco puede renunciar a una cultura competitiva que le permitió volver a ganar títulos y recuperar prestigio en España y en Europa.

Txus Vidorreta entrando al primer entreno de la temporada.

Txus Vidorreta entrando al primer entreno de la temporada. / Mariano Pozo

3. Gestionar un vestuario con 15 jugadores

Otro de los grandes retos estará en la gestión del grupo. El Unicaja tiene una plantilla amplia, de hasta 15 jugadores (cuando llegue el pívot que falta), y eso exigirá mucha mano izquierda. En un equipo largo, no todos pueden jugar siempre, no todos tendrán el protagonismo que desean y no todos aceptarán con facilidad determinados repartos de minutos. Vidorreta deberá manejar descansos, rotaciones y estados de ánimo. Habrá semanas de tres partidos, viajes, ventanas internacionales, lesiones y momentos de desgaste. La profundidad de plantilla será una ventaja si todos se sienten importantes, pero puede convertirse en un problema si aparecen frustraciones dentro del vestuario. La gestión humana será casi tan decisiva como la táctica. El entrenador tendrá que mantener enchufados a los jugadores con menos minutos, cuidar a los veteranos, integrar a los fichajes y evitar que el grupo se fracture cuando lleguen las primeras derrotas o las primeras decisiones complicadas.

Willy Hernangómez, en el reconocimiento médico antes de su presentación en el Unicaja.

Willy Hernangómez, en el reconocimiento médico antes de su presentación en el Unicaja. / Unicajabfotopress/M.Pozo

4. Volver a la lucha por los títulos

El Unicaja necesita recuperar su sitio entre los mejores de la Liga, la Copa y la competición europea. La última temporada dejó una sensación amarga después de varios años de éxito. El equipo no entró en el play off por el título de la Liga Endesa, dio muy mala imagen en la Copa del Rey y perdió la BCL después de dos títulos consecutivos. El listón había estado muy alto y la caída fue evidente. Vidorreta llega con la misión de devolver al equipo a las rondas decisivas. No se le exigirá ganar todo desde el primer día, pero sí reconstruir la sensación de que el Unicaja vuelve a ser un aspirante real. El club quiere competir por títulos, no limitarse a participar. Para eso será imprescindible recuperar regularidad, solidez mental y capacidad para llegar bien a los momentos calientes de la temporada. El nuevo Unicaja tendrá que demostrar que puede medirse de nuevo a los grandes presupuestos de la ACB y que mantiene su ambición continental.

El Unicaja ganó la Final Four de hace un año en Belgrado.

El Unicaja ganó la Final Four de Belgrado 2024. / BCL

5. La BCL, un objetivo estratégico

La Basketball Champions League 2026/2027 será una competición especial para el Unicaja. No solo habrá un título europeo en juego. También aparece en el horizonte el premio de acceder a la futura NBA Europa, prevista para arrancar en octubre de 2027, lo que convierte esta edición en una de las más importantes de la historia reciente del club. Para el Unicaja, la BCL puede ser mucho más que una competición continental. Puede ser una puerta hacia una nueva dimensión deportiva, económica y mediática. Ganarla tendría un valor enorme. Vidorreta deberá poner el foco en el objetivo europeo sin descuidar la Liga ni la clasificación para la Copa.

Debut en Melilla el próximo domingo

La pretemporada ya está en marcha. El próximo domingo, el equipo, sin los internacionales, tendrá el primer amistoso del verano en Melilla. Vidorreta tendrá que preparar al equipo para competir con ambición, pero también con cabeza. La temporada será larga y el objetivo europeo puede marcar buena parte del futuro del proyecto. El nuevo entrenador llega con muchos retos por delante. El primero será construir. El más importante, volver a ganar.

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