La freidora de aire o sin aceite es un electrodoméstico que ha ganado mucha popularidad en los últimos años. Con ella se pueden preparar recetas muy sabrosas sin necesidad de usar tanto aceite. Sin embargo, ¿es más ahorradora en el consumo de electricidad que el horno convencional?

¿Qué electrodoméstico consume más?

Con el precio de la electricidad por las nubes, el control del consumo en los hogares pasa por cuestiones como la de seleccionar bien los electrodomésticos a utilizar. En este sentido, y por increíble que parezca, la freidora de aire implica un gran desperdicio de energía.

Sorprende esta realidad, ya que en los últimos años los fabricantes de electrodomésticos están haciendo todo lo posible por lanzar al mercado productos cada vez más eficientes y ecológicos.

La freidora sin aceite es segura de utilizar y con ella se pueden elaborar recetas mucho más saludables. No obstante, el alto consumo energético baja un punto sus prestaciones. Los expertos la consideran un electrodoméstico “intensivo en energía”, lo que significa que consume mucha energía en casa.

El resultado es un sablazo importante en la factura de la luz. Este producto consume tanto como lo haría un horno eléctrico normal, un lavavajillas o una tetera. No obstante, el tiempo de uso sí es menor.

Así, un horno convencional conlleva un gasto de 42 céntimos la hora, mientras que la freidora son 70 céntimos por ese mismo periodo de tiempo.

La diferencia es considerable. Casi 30 céntimos de diferencia cada vez que se enciende el electrodoméstico. Si va a pasar a convertirse en un producto de uso habitual, a final de mes la suma a pagar en la factura es muy elevada.

La ventaja de la freidora de aire es que su tiempo de uso es menor. En este aparato, la cocción se reduce a la mitad, necesitas cocinar por menos rato para obtener como resultado recetas muy saludables.

 

En definitiva, el consumo global de electricidad puede ser muy parejo, ya que la freidora consume más que el horno convencional, pero necesita menos tiempo de cocción. Tener ambos electrodomésticos en casa, y usarlos de manera inteligente, pasa por la mejor decisión para ahorrar en la factura eléctrica.