Uno de los factores clave para dormir bien es el colchón, claro, pero también es realmente importante el tipo de almohada que utilizamos. Conciliar el sueño rápido y profundo es fundamental para poder enfrentarnos a la jornada laboral con energía, y aunque también existen suplementos y técnicas para dormir mejor, lo primero y principal es que el lugar de descanso esté adaptado a nuestras necesidades.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha tomado cartas en el asunto analizando todas las almohadas del mercado: desde sus tamaños hasta sus materiales para decidir cuál es la relación calidad precio que mejor se ajusta a las necesidades de cada persona. Todo depende de qué postura solemos utilizar para dormir y si tenemos algún problema de salud previo.

Respecto a los materiales, por un lado están las almohadas viscoelásticas: son las más populares ya que adaptan su forma a nuestra cabeza, pero también más difíciles de limpiar. Por otra parte, también son las que dan más calor. Por otro lado, las almohadas de fibra son más económicas, más sencillas de limpiar y flexibles: aunque no cogen la forma de nuestro cuerpo, como las viscoelásticas.

Una almohada viscoelástica con memoria cuesta entre los 20 y 100 euros, mientras que la de fibra suele tener un precio de 15€.

Las mejores almohadas según la OCU

El análisis comparado de la OCU concluye que las mejores almohadas del mercado están en Carrefour e Ikea.

CARREFOUR HOME Visco Confort

La mejor almohada viscoelástica del mercado está, según la OCU en Carrefour: se trata del modelo visco confort que cuesta 25,99€ y tiene 70 centímetros de largo: a su favor, la adaptabilidad, la altura y el carácter manejable. En contra, la dificultad para secarla.

IKEA Skogsfräken almohada alta

Respecto a la almohada de fibra más interesante del mercado, la OCU recomienda esta la Skogsfräken de IKEA, que según su análisis es adecuada para las personas de complexión pequeña, tiene buena durabilidad, evapora bien la humedad y se puede mullir. En contra, la OCU señala que tiene un ligero punto de presión, que no se puede quitar (aunque es lavable) y que las medidas reales son ligeramente inferiores a las anunciadas (5 centímetros).