La airfryer es uno de los electrodomésticos de moda: permite hacer nuestros platos favoritos en versión sana, sin aceite y crujiente. Las patatas fritas son el plato más característico de esta nueva herramienta, pero hay otros grandes clásicos de nuestra gastronomía a los que también viene que ni pintado: por ejemplo, las castañas asadas.

Las castañas asadas son uno de los aperitivos más típicos del otoño y el invierno, según se acercan los meses más fríos del año comenzamos a ver cada vez más personas que cocinan estos frutos secos al fuego en plena calle de las grandes ciudades.

Tenemos que reconocer que no hay nada como unas buenas castañas recién hechas para calentarnos de las bajas temperaturas mientras paseamos, ¿pero qué hay de comerlas en casa? Gracias a la freidora de aire, ahora podemos asar nuestras propias castañas sin fuego y sin aceite.

Castañas asadas en la 'airfryer'

Solo vamos a necesitar 15 minutos aproximadamente y una decena de castañas por persona: primero tendremos que lavarlas y secarlas bien para luego hacerles un corte en forma de cruz con el cuchillo (esto es clave para que después se cocinen y pelen adecuadamente), este debe ser profundo y es recomendable hacerlo sobre una superficie plana para que no nos cortemos en el aire.

Después, ponemos las castañas en el cesto de la freidora de aire de tal forma que no queden amontonadas: es preferible hacerlas en varias tandas que ponerlas todas de golpe, ya que pueden no quedar uniformes si se hacen a distintas alturas.

Por último, tenemos que programarlas a 200 grados entre 10 y 15 minutos, aunque se recomienda extraerlas a mitad de la cocción para cambiarlas ligeramente de sitio y que así queden todas por igual.