Casa Mágica en Vacaciones
Potenciar la creatividad en niños sin dejarte el monedero
Una idea, cuatro trastos de casa y el permiso para hacer lo que quieran con ellos

Niños jugando con su madre / Pexels/Ksenia Chernaya

Hay una tentación bastante habitual cuando hablamos de creatividad infantil: pensar que para fomentarla necesitamos comprar materiales especiales, apuntarlos a un taller o prepararles una actividad estupendísima que, además, quede preciosa en la foto. Y aquí podemos llevarnos una pequeña sorpresa: quizá lo que más necesita la creatividad de nuestros hijos no sea que hagamos más cosas por ellos, sino que dejemos un poco más de espacio para que las hagan ellos.
Una buena forma de empezar es aprender a lanzar una chispa. No hace falta explicarles cómo tienen que desarrollar la idea ni prepararles el resultado. Podemos decirles: «¿Y si montáis un museo con cosas que encontréis por casa?» y dejar que ellos decidan qué merece convertirse en una pieza, cómo se organiza la exposición y qué historia tiene cada objeto. Una piedra puede convertirse en un hacha prehistórica, un collar viejo en la joya perdida de una emperatriz y un libro cualquiera en un misterioso incunable que esconde una leyenda.
Ahí entran en juego los materiales abiertos, esos que no tienen una única forma correcta de utilizarse. Cajas, cartones, folios, telas, pinzas, rollos de papel, piedras, palos, envases o cualquier objeto cotidiano pueden convertirse en prácticamente cualquier cosa cuando dejamos que sea la imaginación la que decida. Y, además, tienen una ventaja estupenda: si una caja acaba siendo una nave espacial en lugar de una casa, nadie ha desperdiciado un juguete carísimo.
El juego simbólico no desaparece
Aunque buena parte de la investigación sobre juego simbólico se ha concentrado en las primeras edades, sabemos que no desaparece de golpe cuando los niños crecen. Entre los siete y los diez años sigue apareciendo en forma de juegos de ficción compartidos y, en algunos casos, incluso de mundos imaginarios complejos que los propios niños construyen y desarrollan. Lo interesante es que el juego también evoluciona con ellos: ya no se trata tanto de representar una escena sencilla como de inventar situaciones, asumir personajes, crear reglas, construir historias y ponerse de acuerdo con otros para mantener ese pequeño mundo en marcha.
Pero quizá lo más difícil para nosotros sea saber cuándo apartarnos. Podemos presentar una idea, poner los materiales a su alcance y dejar que prueben. Si algo se les resiste y necesitan ayuda, por supuesto que podemos echar una mano. Lo que no necesitamos hacer es corregir cada paso, indicarles cómo quedaría mejor o terminar nosotros la manualidad porque queremos que el resultado parezca salido de una papelería. La creatividad también necesita permiso para equivocarse, cambiar de idea y hacer las cosas de una manera que a nosotros jamás se nos habría ocurrido.
Y esto es especialmente interesante cuando hablamos de niños algo mayores. El juego simbólico no desaparece porque hayan dejado Infantil. Entre los siete y los diez años puede volverse muchísimo más elaborado. Una cafetería puede tener carta, precios, clientes extraterrestres y camareros; un museo puede necesitar guías, vigilantes y una historia para cada pieza; una agencia de detectives puede inventar un caso, repartir personajes y crear sus propias pistas. Mientras juegan están imaginando situaciones, construyendo historias, negociando normas, repartiendo papeles y aprendiendo a resolver los problemas que aparecen dentro de ese pequeño mundo que han creado.
También podemos aprovechar algo que a muchos niños les funciona especialmente bien: los retos. Hay chicos a los que les motiva muchísimo sentir que avanzan, superan niveles, consiguen objetivos o desbloquean algo nuevo. Y ahí algunas aplicaciones gamificadas pueden ser un recurso interesante siempre que las utilicemos como una posibilidad más y no como deberes con otro nombre.
Algunos ejemplos
Pongamos algunos ejemplos: Duolingo utiliza puntos de experiencia, rachas, desafíos y ligas para aprender idiomas y también ofrece contenidos de matemáticas y música. Brilliant propone problemas y cursos interactivos de matemáticas, ciencia y programación. Scratch permite a partir de los ocho años crear historias, juegos y animaciones programando, así que aquí el niño no solo resuelve retos: construye algo propio. Tynker convierte la programación en retos y proyectos de juegos, animaciones y otras creaciones digitales, con opciones pensadas para niños desde los siete años. Y para los más mayores o especialmente interesados en programación, Swift Playgrounds permite aprender Swift mediante puzles y desafíos y llegar incluso a crear aplicaciones.
La clave no está en que hagan muchas cosas ni en que aprovechemos cada rato libre para enseñarles algo. Está en despertar la curiosidad y dejar que tiren de ella. Una aplicación puede proponer un reto, pero también puede hacerlo una caja de cartón, una piedra encontrada en el parque o una pregunta absurda que se nos ocurra mientras desayunamos.
Y quizá por eso la creatividad infantil tenga tan poco que ver con conseguir resultados perfectos. Nuestro hijo no necesita que su teatro quede precioso, que el museo esté perfectamente ordenado o que la ciudad que ha construido tenga sentido para nosotros. Necesita poder probar, equivocarse, desmontar lo que acaba de hacer y empezar otra cosa. Necesita descubrir que una idea puede llevar a otra y que no siempre sabemos de antemano en qué va a terminar.
Nosotros podemos poner la chispa. Ellos tienen que decidir qué fuego quieren encender.
Precisamente para eso hemos preparado «Cinco chispas para encender la creatividad de tu hijo»: cinco propuestas abiertas para poner una idea en marcha y dejar que sean ellos quienes decidan hasta dónde quieren llevarla. Se puede descargar aquí.
- Vivir gratis en una casa rural de Málaga con piscina: buscan voluntarios a cambio de 25 horas semanales de ayuda
- Málaga acoge una gran exposición inmersiva sobre el Titanic: se podrá escuchar a la orquesta y recorrer las cabinas del buque
- La nueva marisquería de Málaga con pescadería propia que acaba de abrir en la capital: con platos de pescado y marisco fresco desde 7 euros
- Detenido en Alemania Rakan Al-Thani, uno de los hijos del jeque del Málaga CF investigados por la justicia
- La ruta de senderismo de Málaga perfecta para hacer en septiembre: un camino entre vegetación y pozas que acaba en una enorme cascada de 20 metros
- Confinan Benahavís por un complicado incendio forestal: 22 medios aéreos y 105 bomberos luchan contra las llamas
- Herido un menor en Málaga tras ser apuñalado durante la madrugada en el Parque Pinosol
- Toma de posesión del nuevo párroco de los Mártires, Isidro Calderón, en la Iglesia de San Juan