Empieza septiembre, la vuelta a la rutina y muchas personas se proponen hacer pequeños cambios en su vida de cara a la nueva temporada. Algunas se apuntan al gimnasio, otras hacen dieta y muchas reforman su casa o la ordenan para conseguir una sensación de renovación.  

Según la famosa interiorista, Marie Kondo, los cambios que podemos hacer en nuestra casa para que el entorno sea más agradable y esté más adaptado a nosotros no solo son un objetivo en sí mismo, sino un medio para conseguir todos los demás: “hay que marcar los objetivos, y tener claro cómo queremos vivir y qué hábitos queremos adquirir”. 

Si tenemos claro qué objetivos queremos conseguir en la vida, tenemos que adaptar nuestro entorno para conseguirlo, y deshacernos de las cosas que por desidia o apego están por la casa sin sentido. 

Las cosas que tenemos por casa y no utilizamos son mucho más que un enredo visual, son objetos que bloquean el paso de las personas hacia sus objetivos. Para evitar este efecto bloqueo, Kondo recomienda visualizar cada espacio y el estilo de vida que queremos llevar asociado a este. 

El acceso a la vivienda

Este espacio de la casa tiene el riesgo de convertirse en un “cajón desastre” donde se acumulan papeles, tickets, cartas o folletos. Un truco de la interiorista para despejar la entrada es poner una papelera y evitar los colgadores de ropa. 

La cocina y el almacén 

La higiene y el orden son clave en los espacios donde se cocina y guarda comida. Por eso, Kondo recomienda utilizar tarros con etiquetas para que los alimentos estén identificados en todo momento y que el acceso a ellos sea sencillo. 

Además, considera fundamental tirar los tuppers viejos, las sartenes en mal estado y, en general todo lo que lleva usándose más tiempo del recomendable. 

Las habitaciones

El armario es el gran vórtice de los dormitorios, y por eso Kondo recomienda hacernos conscientes de la cantidad de ropa que tenemos y desprendernos de la que no usamos. Además, también es importante mirar debajo de la cama y en el canapé para investigar qué objetos se han ido acumulando ahí sin necesidad. 

El baño 

Horquillas oxidadas, botes casi vacíos, cosméticos que nunca se usan, neceseres viejos, cajas de lentillas: para Kondo, el baño es uno de los espacios de la casa con mayor desorden, en la mayoría de los casos por la cantidad de productos caducados o innecesarios que se acumulan. 

El salón 

Cargadores, auriculares, cables o mantas viejas: el salón es uno de los espacios de la casa que más utilizamos y, por ende, en el que podemos acumular más cosas innecesarias, por eso es recomendable tener la menor cantidad de cosas posibles y todo en orden.  

  1. Plantas de plástico viejas y estropeadas
  2. Gafas de sol en desuso
  3. Guías telefónicas y revistas antiguas
  4. Juegos de mesa estropeados o incompletos
  5. Material de oficina 
  6. Toallas de baño viejas
  7. Tarjetas de presentación y cartas antiguas
  8. Adornos para fiestas, Navidad o Halloween
  9. Manuales de instrucciones de aparatos que no usamos
  10. Vídeos en VHS o DVD 
  11. Joyas y bisutería que no utilizamos
  12. Calcetines desparejados
  13. Zapatos y ropas que no utilizas
  14. Agendas de años pasados
  15. Papeles de regalo reutilizables
  16. Móviles y electrodomésticos rotos
  17. Libros viejos que nunca vas a leer
  18. Bolsas de plástico de la cocina
  19. Frascos de la cocina
  20. Productos cosméticos y artículos de alimentación caducados