16 de febrero de 2018
16.02.2018
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Arte

La cultura del trampantojo

Es casi tan antiguo como el ser humano. Las ilusiones ópticas son y serán siempre tendencia

16.02.2018 | 17:19
Gabardina con trampantojos de Hermés (1951).

Son modernos. Siempre lo fueron. ¿Qué hay más actual que la posverdad, ese trampantojo político y periodístico parcheado sobre una fachada que detrás no tiene nada? Una verborrea plagada de curvas cubre un desierto sin ideas a la orden del día. Pertenece a la cuarta dimensión, también llamada la dimensión temporal. A la tercera nos debemos todos: define la geometría de la anchura, la altura y la profundidad con la que medimos la naturaleza y nuestro espacio vital, algo que los niños comprenden y representan gradualmente mientras crecen, y que los adultos, a lo largo de los siglos, han intentado plasmar sobre superficies planas, es decir, bidimensionales, en las que el trompe l´oeil (en su definición francesa original del siglo XVII referida a la pintura) es un arte también aplicable a la arquitectura, la decoración, la ilustración, la fotografía, la vindicación urbana y cómo no, a la moda, de la que Elsa Schiaparelli y sus amigos cubistas y surrealistas fueron pioneros en los años veinte del siglo pasado...

 
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