Envejecimiento de la piel, quemaduras solares, cáncer de piel, efectos oculares y alteraciones en el sistema inmunológico son algunas de las consecuencias que puede provocar una exposición a la radiación solar continuada, según datos proporcionados por la OMS (Organización Mundial de la Salud). Mitos sobre el sol resuenan en el vocablo popular cada año mientras que los consejos y claves para cuidar nuestra piel se vuelven imprescindibles con la llegada del verano. 

Prestar atención al IUV

El IUV (Índice de Radiación Ultravioleta) es un buen indicador para tomar las medidas de fotoprotección más adecuadas. Las previsiones de AEMET (Agencial Estatal de Meteorología) para la provincia de Málaga hasta este viernes sitúan el índice en torno a un 10, lo que se traduce en una exposición al sol muy alta. 

Cuanto más altos sean los valores del IUV, los ciudadanos tienen mayor probabilidad de presentar lesiones cutáneas y oculares en un menor tiempo. La OMS recomienda ante un nivel 10 en el índice de radiación ultravioleta evitar salir durante las horas centrales del día, buscar lugares con sombra y utilizar prendas de protección como sombreros o gafas de sol. 

La protección solar… ¡Imprescindible!

Paula Caffarena, cotitular de la Farmacia Caffarena situada en la Alameda Principal, recomienda “utilizar una crema con un FPS (factor de protección solar) alto y renovar su aplicación cada dos horas”. La profesional ha concretado que “la cantidad de protector solar debe ser un poco superior al del tamaño de una almendra para la zona facial, ya que muchas veces se aplica demasiado poco”. 

“Es aconsejable utilizar una crema con un FPS del 50, sobre todo al principio”, apunta la esteticista Victoria mientras cumple su jornada laboral en el centro de estética Yves Roches. Entre estanterías repletas de productos para el cuidado de la piel, Victoria desvela que “porque te pongas más protección no te vas a poner menos moreno, vas a tardar un poco más pero ganarás en seguridad y evitarás la aparición de manchas en la piel”. 

Paula Caffarena ha concretado que “la protección solar hay que aplicarla siempre, aunque esté nublado o se vaya a dar un paseo por la mañana temprano” y recomienda utilizarla media hora antes de que se produzca la exposición al sol. 

La razón de esa media hora la proporciona Javier Romero, jefe de servicio del Hospital Quirónsalud Málaga, alegando que “es adecuado utilizar la crema media hora antes de exponerse al sol porque se aplica con la piel limpia y se puede esparcir sin ropa por lo que es más sencillo no dejar áreas sin tocar”. 

Cuidados antes y después del sol

Desde la Farmacia Puerta del Mar, María José remarca que la clave para el cuidado de la piel antes del sol es realizar una correcta limpieza ligada al uso de las cremas con FPS, “para bajar a la playa se debe llevar la cara limpia y emplear una protección solar con factor 50 aplicándola cada hora u hora y media".

“Por la mañana se debe realizar una buena limpieza facial con un tónico y una crema hidratante adecuada”, ha resaltado la esteticista Victoria mientras valora la protección solar como “lo más importante para evitar manchas, envejecimiento de la piel y reducir las posibilidades de desarrollar un cáncer de piel”. “Después de la exposición directa es necesario limpiar la piel e hidratarla empleando productos adecuados para dicha labor como ‘aftersun’”, remarca la esteticista. 

Quemaduras solares

El especialista en dermatología Javier Romero expone que “si se produce una quemadura lo más importante es no exponerse al sol durante los días siguientes porque el daño que se produce sobre el ADN de la célula es todavía mayor”. 

Si se ha producido una quemadura solar leve, “se puede aplicar cremas hidratantes y calmantes con aloe vera”, concreta Romero. El Jefe de servicio del hospital Quirónsalud Málaga ha afirmado que “si la quemadura produce molestias se puede emplear una crema con corticoides suave y sí es lo suficientemente grande para que haya producido ampolla hay que acudir al médico”. 

Los niños y el sol 

“La segunda causa que provoca la aparición de melanomas malignos, después de la genética, son las quemaduras solares durante la infancia”, recalca el dermatólogo Javier Romero. Según el especialista, la infancia es la época de la vida donde es más importante la protección solar ya que, aunque no se pueda controlar la genética, sí que es posible evitar las quemaduras solares en una edad tan temprana por lo que los padres deben hacerse cargo de dicha protección. 

Romero ha recomendado que “aunque en los primeros meses de vida se intente evitar la exposición directa al sol, a partir de los seis meses se aconseja emplear fotoprotectores de tipo físico, que no contengan productos químicos”. 

“La segunda causa que provoca la aparición de melanomas malignos, después de la genética, son las quemaduras solares durante la infancia”.

Javier Romero - Jefe de servicio del Hospital Quirónsalud Málaga

Los alimentos y la protección 

Existen alimentos que llevan carotenos como las zanahorias, el tomate, las espinacas o los pimientos, los cuales protegen la piel y reducen el riesgo de sufrir quemaduras solares. El problema que observa el dermatólogo Javier Romero es que “se deben tomar con mucha antelación, varias semanas antes de la exposición solar para que se vayan depositando poco a poco y se necesita una cantidad de carotenos muy alta”. 

Este especialista señala un complemento que no se encuentra en la alimentación normal, el 'Polypodium leucotomos'. Este producto, que pertenece a la cosmecéutica, es un helecho que proviene de honduras y “se ha visto que tiene efectos protectores para el sol y antioxidantes”, afirma Javier Romero. El dermatólogo quiere dejar claro que “la ingesta de 'Polypodium leucotomos', con las dosis recomendadas, equivale a un factor de protección del 4” por lo que su utilización no exime del uso de crema solar. 

"Nunca se debe pensar que al tomar estos alimentos o complementos alimenticios se está excepto de utilizar una crema de protección solar".

Javier Romero - Jefe de servicio del Hospital Quirónsalud Málaga

Tres mitos que se deben desmentir

  • En días nublados no te quemas. 

La OMS en su guía prácticas sobre el Índice UV Solar Mundial especifica que “hasta el 80% de la radiación UV solar puede atravesar una nubosidad poco densa e incluso la neblina de la atmósfera puede aumentar la exposición a la radiación UV”, por lo tanto sí es posible quemarse en los días nublados e incluso se puede estar más expuesto. 

  • Si permaneces en el agua, la exposición solar no es tan directa.

Se desmonta la creencia popular de que si permaneces en el agua no corres el riesgo de sufrir quemaduras puesto que la OMS certifica que “el agua proporciona una protección mínima contra la radiación UV y sus reflejos pueden aumentar la exposición”.

  • Si no hace calor no te tienes que preocupar de la protección solar.

Este es un mito puesto que “las quemaduras solares se producen por la exposición a rayos UV imperceptibles”, según la OMS. Dicha organización asegura que “el efecto térmico se debe a la radiación infrarroja del sol y no a la radiación UV”.