
Blanca Ramos-Noguera
Don Chicharrón abre en la calle Ollerías recuperando un sabor andaluz olvidado
Don Chicharrón se convirtió en pocos días en uno de los nuevos establecimientos gastronómicos más comentados del centro de Málaga. Ubicado en la calle Ollerías, a las puertas del Centro Histórico, el pequeño local apostó por recuperar el sabor andaluz con una propuesta sencilla en la que el chicharrón fue el protagonista absoluto.
Detrás del proyecto se encontraba Eduardo Fernández, un joven cocinero malagueño que regresó a su ciudad después de desarrollar buena parte de su trayectoria profesional fuera de Málaga. Con 18 años se trasladó a Inglaterra para formarse entre fogones y llegó a trabajar en uno de los restaurantes españoles más reconocidos del país. Posteriormente, trabajó junto al chef Iván Cerdeño, pasó tres años con un pastelero en Suiza y continuó su carrera en Sevilla.
El chicharrón que triunfó en el centro de Málaga
Fue precisamente en Sevilla donde Eduardo descubrió el arraigo popular de los chicharrones y comenzó a plantearse la posibilidad de llevar este producto a Málaga. Su objetivo fue crear un establecimiento cercano, dirigido especialmente a los malagueños y alejado de la subida de precios y de la pérdida de identidad que, a su juicio, afectaba al centro de la ciudad.
La carta de Don Chicharrón mantuvo esa filosofía de no complicar lo sencillo. Además del cerdo, el establecimiento ofreció aceitunas, almendras fritas de origen malagueño y cerveza muy fría. La experiencia gastronómica de Eduardo también quedó reflejada en las tres salsas que acompañaron al producto estrella: la «picantona», la «fresquita» y la «dulcecita».
La acogida superó las expectativas desde la apertura. El negocio comenzó preparando entre 10 y 15 kilos diarios de chicharrones, pero la demanda obligó a elevar la producción hasta unos 60 kilos, que también llegaron a agotarse durante numerosas jornadas.
El cocinero se marcó como objetivo convertir el chicharrón malagueño en un producto reconocible y vinculado a la gastronomía local. Entre sus próximos planes figuraron la ampliación de la carta y la instalación de mesas y sillas en el exterior. Mientras tanto, Don Chicharrón consolidó su apuesta por los sabores cercanos y por recuperar un pequeño trozo de Andalucía en pleno centro de Málaga. Más información



