La asociación de Nuestro Padre Jesús Despojado de sus Vestiduras y María Santísima de la Encarnación es la encargada de dar el pistoletazo de salida para las hermandades de víspera en la zona oeste de la ciudad. Los nazarenos de túnica blanca y capirotes burdeos ponen el toque de color a las calles con sabor añejo del barrio de Dos Hermanas