El Centro de Arte Contemporáneo de Málaga presentó ayer una visión retrospectiva del trabajo de Michelangelo Pistoletto, «UNO Y UNO IGUAL A TRES», comisariada por Fernando Francés. La muestra, que se puede visitar hasta el 5 de diciembre, reúne una treintena de obras entre pintura, fotografía, escultura e instalación que recorren más de sesenta años de su producción artística incluyendo algunas de sus piezas más emblemáticas, con el espejo como punto de partida. Mediante sus obras, creadas con objetos cotidianos, pone de manifiesto diversas reflexiones sobre la vida, el consumismo, la religión, el tiempo, la cultura o el medioambiente invitando a descubrir el Tercer Paraíso.

Michelangelo Pistoletto es uno de los artistas italianos más reconocidos internacionalmente por su constante búsqueda de nuevas relaciones entre el espectador, el objeto y la noción del tiempo además de por ser una de las figuras clave del arte italiano de los años cincuenta y uno de los impulsores y protagonistas del arte povera, en la muestra se encuentra su obra emblemática Venere degli stracci [Venus de los trapos] (1967 -2013).

Un momento de la inauguración, ayer. | L.O.

La exposición describe los aspectos principales de su trabajo a través de un recorrido por las obras de Michelangelo Pistoletto tomando el espejo como punto de partida. El espejo es un elemento que sigue siendo la guía principal de su trabajo desde los Quadri specchianti [Cuadros espejo] a los Oggetti in meno [Objetos de menos] pasando por las actuaciones callejeras con el grupo Lo Zoo hasta la creación de Cittadellarte en Biella, Italia.

La muestra recoge el planteamiento del artista acerca de temas que tienen en común un intento de reflexionar sobre la vida cotidiana a través del instrumento del espejo, y de llevar al arte a interactuar directamente con todos los ámbitos de la sociedad humana.

Sus obras se caracterizan por el empleo de objetos cotidianos como ropa, periódicos, madera o cartón además de los espejos, uno de los iconos relevantes de su creación, sobre los que actúa, pinta o coloca de determinada forma con el objetivo de identificar y mostrar la realidad pura.

Fue a partir de los Cuadros espejo de 1962 cuando Pistoletto evolucionó en la investigación del espejo como material y como concepto pasando por varias fases hasta el 2003 donde resumió la fórmula de la creación denominada ‘Trinámica’ como fruto de una interpretación de lo Cuadros Espejo, contribuyendo a cambiar la percepción de la pintura, entendida para observar y contemplar.

En la exposición se muestran una serie de autorretratos Autoritratto argento [Autoretrato de plata] (1960) y Uomo grigio di schiena [Hombre gris de espaldas] (1961), consideradas como sus primeras obras reflectantes, donde combina el efecto del espejo sobre materiales como la madera o el aluminio. También destacan otras obras que toman el espacio como manifiesto como en Metroquadrato d’infinito [Metro cúbico de infinito] (1966-1970) compuesta por seis espejos que recrean un ambiente en el interior de un metro cúbico, donde el artista juega con la bidimensionalidad del espacio o en White Walls - Divisione e moltiplicazione dello specchio [Paredes blancas - División y multiplicación del espejo] (1973–2021) dispuesta en forma vertical debido a las características de la sala expositiva del museo, compuesta por seis módulos de dos mitades colocadas para formar un ángulo a lo largo del eje de su división desde la apertura a su cierre completo provocando que la imagen del espejo se multiplique. En esta obra el artista muestra la cualidad que solo tienen los espejos de reflejar cualquier cosa menos a sí mismos a través del concepto de espacio-tiempo.

Por otro lado, en Solidarity [Solidaridad] (2007) una serigrafía sobre acero inoxidable pulido espejo que muestra a varias personas cogidas de la mano en fila donde Pistoletto reflexiona sobre la fragmentación y fluidez de la sociedad contemporánea, en la que nuestra identidad se redefine constantemente. Frente a esta pieza se muestra la serie de la obra Smartphone - giovane donna 6 movimenti A-F [Smartphone - mujer joven 6 movimientos] (2018) serigrafía sobre acero inoxidable acabado espejo, en los que una mujer adopta diferentes poses, todas ellas con su teléfono móvil que impide que el espectador entable un diálogo con ella. Esta obra pone de manifiesto el papel que juega la comunicación virtual obstaculizando el desarrollo de las relaciones interpersonales en la vida real.