En 1959 se estrenó 'Esencia de misterio', una película de Peter Lorre rodada en Málaga que ofrecía al espectador la exótica experiencia de respirar varios olores determinados por la trama, desde el perfume de la protagonista a la pólvora de las pistolas o el vino de la tierra.

Fue la de los 50 una década de muchas novedades técnicas para el cine: entre otras, además del llamado Odorama llegó el 3d en color.

Y color, olor y casi tacto tridimensional tiene 'El toque de Lubitsch y otros roces', un compendio de artículos del director José Luis Garci, que acaba de publicar Reino de Cordelia.

Los cinco sentidos se despliegan en este librito, gracias a la prosa festiva, colorida y embriagadora de José Luis Garci, un autor que parece invitar al lector a una inmersión sin igual en sus textos.

Se trata de una obra en la que el director habla de cine y otras expresiones artísticas, por eso desfila ante nosotros, en todo su esplendor, La Habana que disfrutó y se bebió Ernest Hemingway pero también un hermoso cuadro de Eduardo Úrculo, con el puente de Brooklyn recortado sobre un cielo burdeos.

Sin duda, los aficionados al cine van a disfrutar con el saber enciclopédico y también entusiasta de Garci, capaz de extasiarse y atrapar la atención del lector al hablar de algo tan difícil de describir en palabras como la inolvidable voz de Orson Welles o al analizar el cine del gran Fritz Lang, al hilo de un libro sobre el doctor Mabuse, modelo eterno de los villanos del cine.

Pero donde Garci despliega de verdad los cinco sentidos es cuando analiza uno de sus grandes amores, el cine de Lubitsch, y trata de desmenuzar cuál es ese toque tan especial del berlinés que, como el santo grial, trataron de reproducir otros directores que intentaron seguir su estela.

Asegura Garci que el auténtico cine con olor no es el odorama de los años 50 sino el de Lubitsch. Pues bien, el auténtico 'metaverso' quizás no sea lo que nos quiere vender el todopoderoso y siniestro Mark Zuckerberg sino algo tan placentero como esta inmersión en el séptimo arte, con sus mitos, salas de cine en la Gran Vía y amores en la gran pantalla. El toque de Garci, claro.

Portada de la obra. L.O.