La barra más espía, la que la Guía Michelin le había otorgado el honor de estar entre las recomendadas de nuestro país y que tantos chefs invitados de toda España le había regalado a la ciudad, cierra. Los propietarios de KGB, José Alberto Callejo y la cocinera Irene Garrido, han decidido bajar la persiana definitivamente en Málaga para abrirla en Madrid. Las restricciones y, según Callejo, el maltrato constante a la hostelería en Andalucía durante la pandemia, han hecho que tengan que llevarse su modelo de negocio a la capital española. Sin embargo, para consuelo de muchos, ese adiós no es definitivo no sólo porque quieren volver cuando la distancia de seguridad no forme parte de nuestra realidad, sino porque le dejan a la ciudad Chilitos y Margaritas, un concepto mexicano de delivery que arrancará entre febrero y marzo gracias al contrato suscrito con la empresa malagueña especializada Booh!. De este modo, rescatan la esencia del primer restaurante que ambos tuvieron en Málaga, que rezumaba el sabor del país natal de Callejo y el que inspiró a la cocinera Irene Garrido a iniciarse en el mundo gastronómico.

El proyecto de Madrid planeaba sobre la cabeza de los propietarios desde hacía tiempo y la idea era 2023. Tras volver a hacer balance, los números no salen para abrir el local de Teatinos, que también querían. El plan de negocios le ha conducido a Madrid dos años antes. «El banco nos avala allí porque los números salen. Los estudios de mercado indican que allí ahora es más rentable. Los alquileres son más baratos que aquí y en Madrid el poder adquisitivo es más alto entre mi público objetivo, de los 35 años en adelante. La clase media la forman 600.000 personas, mientras que en Málaga 60.000 y 800.000 madrileños son de clase alta, sin contar con los 5.000 millonarios», comenta. Para más inri el 12% de las ventas totales de KGB es de madrileños. «Ya nos conocen y podemos dar el salto a Madrid sin que seamos totalmente desconocidos». A eso hay que añadir que para la entidad crediticia la recuperación de la economía será más rápida en Madrid que en Málaga, perfila. «Es ahora o nunca», sentencia Callejo. Quien recalca que se lleva el mismo concepto, con el mismo nombre y algún ajuste en carta como los callos, pero sin chef invitado por ahora. Aún buscan local y Retiro Ibiza o Ponzano están entre las zonas que barajan.

Sin embargo, Chilitos y Margaritas será el regalo que dejan en Málaga. Un concepto 100% delivery con una carta con 15 o 20 referencias de comida callejera de alta calidad entre los que se encuentran: quesadilla con queso fundido, carne al Pastor, salsa de tomatillo y chipotle, piña asada, cilantro y cebolla; o de champiñones guisados con queso fundido; flautas de pollo o patata con queso, guacamole, lechuga, salsa verde y queso fresco; guacamole con totopos; cochinita pibil o burritos mexicanos tipo Sonora y Sinaloa. También habrá hueco para los bocadillos más autóctonos como los de pata asada y de milanesa que llevan guacamole, tomate, mostaza y chiles jalapeños en escabeche.