El pequeño obelisco que recuerda a la Congregación de las religiosas Adoratrices está tirado en la hierba. Es lo único que sobrevive de un sencillo mausoleo que estaba rematado por una cruz.

A su lado, lápidas destrozadas de militares que lucharon en la Guerra de Melilla en las campañas de 1911, 1919 o 1922, con los nombres de los respectivos regimientos. Las tumbas estaban reunidas en una espacio cercado por balaustres, de los que sólo queda la base. En el centro, una cruz sobre un monolito cuadrado lleno de pintadas y con el revestimiento de lápidas arrancado.

Trozo de lápida con militares fallecidos en la Guerra de Melilla. Patricia Moreno

Hace 19 años, cuando la Gerencia de Urbanismo redactó el proyecto de transformación en parque del antiguo Cementerio de San Rafael, ya planteó respetar este pequeño cementerio militar. Muy cerca, junto a los cipreses que el Consistorio también decidió mantener, una hilera de fuentes con los mármoles rotos y bancos con los respaldos arrancados y los hierros retorcidos.

Tampoco se libra el cementerio judío, en un recinto aparte. En 2015 la comunidad judía ya denunció la destrucción de tumbas y lápidas que investigó una juez. Cinco años después, si comparamos las fotos de entonces con las de esta semana, los destrozos en las tumbas han aumentado. Al encontrarse el muro junto a una elevación del parque, los vándalos lo tiene fácil para romper a pedradas el interior.

Tumbas rotas a pedradas en el recinto del cementerio judío Patricia Moreno

«Es lamentable, para pasar vergüenza», sentencia esta semana el profesor de la UMA Francisco Rodríguez Marín. Este experto en Patrimonio Funerario hace la siguiente reflexión a la vista de unas obras municipales realizadas por fases y que ya duran siete años, pues comenzaron en 2014, tras la crisis: «El Ayuntamiento tenía que haber tomado precauciones y retirar algunos de estos elementos, hasta el día en que se hubiera completado el parque».

Fuentes consultadas informan de que el pequeño cementerio militar, donde todavía reposan los restos de los soldados, pertenece a la Subdelegación de Defensa, que conoce el deterioro. La idea es que con la cuarta y última fase del parque, ahora en licitación, esta zona sea rehabilitada e incorporada como testimonio del pasado.

Estado de unas fuentes en el Parque de San Rafael Patricia Moreno

El concejal de Urbanismo, Raúl López, detalló ayer que se han presentado 22 ofertas para la cuarta fase del parque y ahora mismo se examinan sus aspectos técnicos. El presupuesto sacado a contratación es de 2,8 millones de euros y Raúl López calcula que las obras podrán empezar «a comienzos de este verano».