El Hospital Clínico de Málaga participará en la investigación de una estrategia terapéutica que permitiría a las pacientes con un cáncer de mama avanzar con su tratamiento cuando estas hayan dejado de responder a la terapia endocrina. 

Cuando el cáncer se encuentra en una fase avanzada, se suele tratar con  la terapia endocrina tras la cirugía para evitar la reproducción de este. Sin embargo, a menudo las pacientes no responden al tratamiento. Por ello, el ensayo administrará a pacientes un fármaco llamado CB-103 a mujeres con cáncer de mama avanzado luminal que hayan dejado de responder al tratamiento con terapia endocrina. Se trata de un medicamento inhibidor de la vía Notch, que es la principal causante de que las pacientes frenen su respuesta al tratamiento.

Según algunos estudios, la propia terapia endocrina es la causante de la resistencia de las pacientes a esta. Esta terapia logra contener el avance del tumor pero genera la activación de una señal molecular llamada vía Notch que impulsa la actividad de las células tumorales. En este tipo de casos, la inhibición de esta vía frenaría el crecimiento cancerosas.

El Dr. Emilio Alba Conejo explica la necesidad de este estudio, ya que según cuenta, la terapia endocrina reduce o bloquea la actividad de las hormonas sexuales femeninas, el estrógeno y la progesterona, que favorecen el crecimiento de las células cancerígenas. Y, cuando eso ocurre, afirma que no existen alternativas terapéuticas bien definidas. 

El estudio está impulsado por la asociación MEDSIR, desde donde afirman que la estrategia terapéutica propuesta podría ofrecer una alternativa segura y eficaz a las pacientes que dejen de responder al tratamiento inicial con terapia endocrina. El ensayo tendrá una duración de 40 meses, participarán 80 pacientes de 15 hospitales españoles y será dirigido científicamente por el Dr. Javier Cortés.